lunes, 23 de junio de 2008

Director 2008.06.21

Ahora sí que podemos cantar victoria: ¡el verano ha llegado a estas latitudes!. ¡Aleluya!.
Es increíble con que ilusión esperamos el verano y con que lentitud se acerca a nuestros litorales , para que nuestras vacaciones tengan un algo de sentido. Porque, sinceramente, que otras regiones españolas puedan disfrutar de la presencia en el infinito azul de para nosotros- un disco pleno de luz y calor… y nosotros sigamos usando prendas livianas de abrigo, e incluso el paraguas, como que no es un plato muy agradable para reponer fuerzas.
Y es que el disfrute de vacaciones no tiene nada que ver con la vida de los burgueses (denominación muy acorde con la usada por el proletariado); ya que quienes tenemos la fortuna de trabajar diariamente durante once meses; psicológica y físicamente necesitamos las vacaciones como el oxígeno. Y bien sea a orillas de la mar o en los bellísimos parajes de “tierra adentro”, la realidad no es otra que sabernos iluminados y acariciados por el astro rey. Pero, ojo con él…pues no suele ser muy complaciente con quienes le desafían. Comiencen, como nos dicen los especialistas, con diez minutos de exposición y vayamos día a día incrementando los minutos de riesgo a coger un cáncer de piel. Así pues, no olviden de usar siempre, siempre, siempre, potentes protectores solares. Sería una pena que después de tanto esperar a “Lorenzo”, nos comportásemos ante él sin la menor responsabilidad.
¡Ah!. Y ya que nuestros infantes están iniciando las vacaciones, ayudémosles a que sean las mejores de sus vidas, protegiéndoles.
Luís de Miranda