viernes, 29 de agosto de 2008

Director 2008.08.28

Los seguidores de esta Emisora habrán observado y comprobado que no es necesario llamarse José María Aznar, ni haber tenido el honor de presidir el Gobierno de España, para estar de acuerdo con los puntos destacados en la entrevista que doña Esther Esteban le hizo al hombre que comandó los ocho años más prósperos de la Historia de España del siglo XX. Y no se trata de colocarse unas orejeras, sino de ser simplemente analítico. Y aquellos que tienen la fortuna de ser mucho más jóvenes que quien les habla en este momento, podrán comprobar y recordarme cuando les digo que será muy difícil, pero que muy difícil, que los diferentes gobiernos que regirán esta gran Nación durante el siglo XXI, que coloquen a España EN la novena potencia del mundo y que sea tan respetada –como lo ha sido- a nivel internacional.
Y doy lectura a dichos puntos destacados:
Punto primero.- “La Constitución del 78 esta siendo vulnerada con la complicidad del Gobierno”. De esta reflexión, poco a añadir. Posiblemente recordar que también se viola desde La Moncloa, con el silencio del garante de la misma: nuestro Rey, Su Majestad don Juan Carlos I de España.
Punto segundo.- “El nacionalismo nunca ha querido la derrota de ETA. Y quien piense que la quiere se equivoca. El nacionalismo no quiere la derrota de ETA, quiere la derrota de España”. Y si tienen alguna duda, oigan en las tertulias de Radio y/o Televisión a los representantes del nacionalismo.
Punto tercero.- “La herencia que yo recibo es muy mala. Consistente en una inflación al 6%, un déficit público del 7%, un desempleo del 24%, la Seguridad Social en suspensión de pagos, un endeudamiento muy preocupante, un desequilibrio externo enorme y además sin cumplir ninguno de los requisitos de Europa. Recibí todo esto, y dejé como herencia el país más rico de la Historia de España”. Y como pago a todo ello, los votantes de izquierda se creyeron aquellos tópicos de que si ganaba el P.P. se iban a quitar las pensiones, que iban a cerrar los Hospitales, y un sin fin de absurdos, como por ejemplo, ahora, nos dicen que detrás del P.P. está la ultra derecha. Y yo, con el permisos de ustedes, sigo insistiendo en que en verdad algún Partido de Izquierdas tuviese la mínima sospecha de que en España todavía queda algo de la ultra-derecha; nacionalistas, primero, y socialistas, después, atravesarían los Pirineos o el estrecho de Gibraltar, con toda rapidez y sin mirar atrás.
Y continuando en esa línea que traza la izquierda, resulta que el señor Rodríguez Zapatero, en visita relámpago a Galicia, nos prometió 600 millones de euros para el AVE. Y lo más triste es que más de uno se lo está creyendo, como se creyó lo de las pensiones de los jubilados y los cierres de los Hospitales. En primer lugar, se está creyendo que el señor Presidente del Gobierno de España estuvo visitando… ¿qué obras?... ¿la de Punta Langosteira, a la que tan sólo dedicó diez minutos, con cronómetro en mano?...¿la de qué tramo del AVE?... ¿Los escasos 60 segundos, tiempo invertido en la grabación aérea, se pueden considerar como revisión de obras?... A lo que ha venido el señor Rodríguez Zapatero a Galicia es a darle el ultimátum al señor Touriño para que se deje de demoras y comunique de una puñetera vez el adelanto de las elecciones al 9 de noviembre de este año, por si no había entendido las órdenes de Pepiño Blanco.
Me resulta incomprensible que Galicia todavía tenga puestas esperanzas en la gobernabilidad actual, cuando los tramos recorridos por el helicóptero, en el día de ayer, son licitaciones que dejó firmadas y en marcha el Gobierno del señor Fraga Iribarne. Y si no estoy en lo cierto, espero que con datos en la mano me rechacen esta información a través del “blog” de la Emisora, donde queda colgado cada día este comentario. Díganme, por favor, qué tramos han sido licitados por los gobiernos del señor Rodríguez Zapatero… y con mucho gusto pediré perdón a todos ustedes.
De lo escuchado en el día de hoy, mañana lo analizaré. No me gusta precipitarme, como hacen los demagogos y los fanáticos. Para saborear una buena paella es imprescindible un reposo de equis minutos. Para hacer un análisis –lo más ajustado a la realidad- hay que releer o escuchar varias veces los contenidos. El radicalismo sólo es compatible con el anti-sistema:

Luís de Miranda