miércoles, 27 de agosto de 2008

Director 2008.08.19

Antiguamente se usaba mucho aquel dicho popular que decía “éramos pocos y parió la abuela”. Pues hete aquí que como no existen problemas económicos y las arcas nacionales y regionales (perdón, autonómicas) están que rebosan, pues vamos a gastar dinero (trai-la-rá) en cambiar estatuas de lugar, cuando en Ferrol, por ejemplo, los turistas siguen preguntando por la estatua ecuestre de la Plaza de España, para hacerle fotos; en cambiar el nombre de las calles –ya rotuladas- sin rotular cientos y cientos de esquinas de las de toda la vida; en traducir todos los folletos farmacéuticos a la Lengua Gallega; en aumentar la partida destinada a los sueldos de nuestros funcionarios en un 30%,… y por si fuera poco el despilfarro, resulta que ya se están peleando los Partidos Políticos para obtener las mejores vallas publicitarias, con las Compañías correspondientes, para hacer frente a unas nuevas elecciones. Elecciones –y no me cansaré de recordarlo- que sólo sirven para que los aspirantes se rían de nosotros, puesto que el Partido ganador –según convenga a los amorales o a los del “pacto del Tinell a la gallega”- tomará o no el relevo del que gobierna en cada rincón de nuestra bella Galicia.
Y a esto hay que sumar los cientos de millones de euros que cobrarán cada mes todos esos recientes y futuros desempleados. También hay que sumar los cientos de millones mensuales que nos cuestan los recién llegados –vía pateras o cayucos-, amen de los cientos de millones que nuestra Vice-Presidenta del Gobierno Central va dejando por cada País que visita: que si equis millones de dólares para que regalen grifos de agua a los nómadas del desierto; que si equis millones para levantar escuelas donde no hay alumnos; que si equis millones para limpiar la bahía de Acapulco; que si equis millones de dólares para… lo que ustedes quieran imaginar.
Y mientras tanto, día a día, aparecen más y más cadáveres de personas ancianas que vivieron en soledad, después de dejar la piel en tal o cual Empresa durante cuarenta o más años, y a las que condenamos a la indigencia (porque no hay dinero) con unas jubilaciones que nunca, nunca, tendrán nuestros políticos. A ellos les basta con dos legislaturas para ganarse el derecho de una jubilación del cien por cien de su último sueldo.
Pues, queridos míos, esos son los políticos que nos abrazarán e intercambiarán abrazos a partir del próximo mes de octubre… y los que manejarán montañas de millones de euros de todos nosotros y de los que jamás nos dirán en qué los han gastado… como tampoco sabremos cómo milagrosamente va subiendo el patrimonio propio y el de sus familiares más próximos.
¡Ah!. Para terminar, les recuerdo que para la gente del BNG es mucho más importante que un Médico o un Cirujano domine la Lengua de Curros o de Cunqueiro que su especialidad: los enfermos mueren más tranquilos si quien les medica ú opera habla y escribe perfectamente el gallego. Porque vivir hablando y escribiendo en Español demuestra que no se quiere a nuestra tierra; y sí, a los invasores castellanos y extremeños.
Esperemos que después de las próximas elecciones, todo aquel que incumpla las órdenes emanadas del BNG lo destierren de Galicia o lo metan en la cárcel de por vida: gentuza de esa calaña no tiene derecho a vivir na nossa terra.
¿He dicho!.
Luís de Miranda.