lunes, 1 de diciembre de 2008

Director 2008.11.27

Créanme que he pasado más de la mitad de esta pasada noche analizando dos temas que debo confesar que me desbordan.
Uno, el de que se nos debe comparar a quienes hablamos en castellano con los maltratadotes de mujeres y aplicarnos idéntica sentencia. Y el otro, el que, como aconfesionales, tendríamos que renunciar a las vacaciones de Semana Santa y a las de Navidad (En este último punto, yo añadí siempre, que los no creyentes no deberían cobrar la paga extraordinaria, por decisión propia, ya que viene impregnada de fragmentos de la Historia).
Desde que gran parte de Galicia está gobernada por regímenes bipartitos –tras mezclar el agua y el aceite- vengo advirtiendo que la llamada “balcanización” es un hecho; y que, por lo tanto, no debemos tomarlo a broma. Pensemos como están los Balcanes a día de hoy por culpa de las Lenguas. Y una vez destapado el problema de centro-Europa entenderemos que no se puede correr el riesgo de amenazar a los castellano-parlantes con penas similares a los de los maltratadotes de mujeres; ya que –según este tarado mental- al hablar en castellano, en nuestra propia Galicia, “estamos ofendiendo y castigando a la Lengua Gallega, a nuestra madre… y ello merece un duro castigo . ¿Recuerdan que dije en una ocasión, que los que hablamos castellano terminaremos ante los tribunales?... Pues, he ahí, el camino.
En cuanto al segundo análisis, tres cuartos de lo mismo… y un poco más. Con esta lucha abierta hacia la Iglesia y la provocación a sus creyentes, se ha regresado al año de 1935, cuando el Partido Socialista Obrero Español inició la queda de Iglesias y Conventos, con sus correspondientes violaciones y asesinatos; y posteriormente “enfrentarse” a la propia República e ir poniendo, poco a poco, la alfombra al Levantamiento Nacional.
¿Desde cuando un crucifijo daña la sensibilidad de los niños?... ¿El que llevamos colgado al pecho y nos paseamos por la playa atiborrada de niños?... ¿Acaso no daña la sensibilidad de los niños que vean a niñas cubiertas de velo, cuando sus hermanas y amigas son libres y no están sometidas a una humillación constante, como esa?... ¿Acaso no daña la sensibilidad de los niños que se siga permitiendo (puesto que se mira para otro lado) la venta descarada de drogas, a las puertas de ciertos Colegios?.,. ¿Acaso no daña la sensibilidad de los niños que algunos profesores y profesoras busquen en ellos “favores sexuales”?... ¿Acaso no daña la sensibilidad de los niños, que a las puertas de las discotecas asesinen a su hermano, por ejemplo?...
Por favor, España o las 17 Españas están pasando por momentos muy difíciles y delicados, para que lo más apremiante sea la persecución de los castellano-parlantes y de los crucifijos.
Ah!. El crucifijo no es el símbolo de la derechona, del fanatismo y la corrupción romana. Si se refieren a nosotros los cristianos, nuestro símbolo ha sido y es el “pez”. ¡Que estragos hizo la Logse!.
Luís de Miranda