miércoles, 3 de diciembre de 2008

Director 2008.12.03

A veces por malos cruces de información, por parte de la madre naturaleza. Y a veces por malos comportamientos de nosotros mismos; entre los que podemos enumerar los siguientes:
--- por no haber usado el cinturón de seguridad, en el trabajo o en un vehículo de locomoción.
--- por no haber tomado las debidas precauciones, al lanzarse a una piscina, al río o a la mar.
--- por haber tenido la mala suerte de viajar en un medio de transporte atacado por terroristas o simples asesinos.
--- por pasear por una zona, donde un “coche bomba” saltó por los aires.
--- por haber cruzado un “paso cebra”, en el justo momento en que un “fitipaldi” se pasaba por “el arco de triunfo” las normas de circulación….etc.
En fín, que todo ese cúmulo de circunstancias, y otras más que me quedan en el ordenador (antiguamente decíamos “tintero”), dan por triste y lamentable resultado que cada tres días haya dos minusválidos más, entre nosotros.
Y lo más doloroso de todo esto, es que los que tenemos la inmensa fortuna de no padecer ninguna de las múltiples clases de minusvalías que existen, estamos pecando de malos comportamientos hacia este numeroso colectivo, al no respetar sus necesidades… que son nuestras obligaciones.
Prometamos hoy, día Internacional de Minusválidos, que pensaremos más en ellos y en sus necesidades, al tiempo que les enviamos un fuerte abrazo y nuestro respeto.
Luís de Miranda.