martes, 31 de marzo de 2009

Director 2009.03.31


Enrojezco cada vez que escucho o leo declaraciones hechas por nuestros máximos representantes políticos (unas veces, nacionales; y otras, regionales). Y la última en el tiempo, son las que hizo mi Vice-Presidenta del Gobierno Central, doña María Teresa Fernández de la Vega: “el Gobierno celebra la nueva etapa de sintonía con los Estados Unidos”.
¿De qué “sintonía” me habla usted, doña Teresa?. ¿Acaso la Guerra de Iraq, iniciada en una de las legislaturas de don Felipe González Márquez, con soldados de reemplazo que jamás había disparado un tiro y finalizada con profesionales del ejército, durante el mandato de don José María Aznar López?... Ese no es un argumento de peso para que el pueblo norteamericano olvide la ofensa hecha por nuestro actual Primer Ministro hacia el símbolo patrio, como es la bandera de las barras y estrellas Jamás me cansaré de repetir, hasta que exhale mi último aliento, que mientras mi actual Presidente siga gobernando la Nación española, ningún norteamericano (blanco, amarillo o negro) nos perdonará aquella falta de respeto hacia la enseña nacional norteamericana. Y para más INRI, y en un arrebato de prepotencia, resulta que nuestro Presidente tomó una decisión unilateral anunciando de golpe y porrazo que nuestras fuerzas militares en Kosovo se retiraban de los Balcanes, para asombro de propios y extraños.
Otra de las cosas por la que siento vergüenza ajena es que a estas fechas sigamos oyendo a la cúpula del PSOE, contra-argumentar al Partido Popular la Guerra de Iraq y la defensa de la Isla Perejil... cuando Marruecos la ocupó en un acto de fuerza. ¿Es qué, de verdad, a nosotros los españoles nos sigue quitando el sueño la Guerra de Iraq, la defensa de Perejil, la foto de las Azores o, por el contrario, nos interesa resolver cuanto antes el que cada día pasen al paro cerca de diez mil trabajadores o que dentro de un mes, un millón de desocupados dejen de cobrar las prestaciones por paro laboral o que las Cajas de Ahorro no se “lleven por delante” los ahorros de decenas, centenas o miles de infelices compatriotas... que es el miedo que está cundiendo desde la noche del domingo en la población? Y cuando ese tipo de miedo toca la sensibilidad humana -quizás, sin fundamento aparente- la imagen que nos viene a la memoria es el célebre “corralito argentino”.
Entonces, por favor, déjense de hacer demagogia para países subdesarrollados, en el terreno intelectual, porque aquí, en nuestra querida España, el índice de analfabetos no llega al 1%... aunque lamentablemente tengamos un alto porcentaje de fanáticos. O lo que es lo mismo, un alto porcentaje de no pensantes. Y cuando un pueblo no piensa, no analiza y se deja llevar por aquellos que le da lo que quiere oír... es un pueblo que no vale la pena luchar por él: ¡está muerto!.
Está muerto y en fase tan avanzada de descomposición que se está creyendo que nuestro Presidente, señor Rodríguez Zapatero, le fijó la agenda al señor Obama, sobre los temas que van a tratar el próximo domingo... que se está creyendo que España pertenece al grupo de “los 20”, cuando no es cierto... que se está creyendo que nuestro sistema financiero es el mejor del mundo... que se está creyendo que en Vascongadas habrá libertad lingüística, cuando en Bruselas el PSOE votó en contra... Y así podía estar hasta la hora de la cena.
Luis de Miranda