viernes, 28 de marzo de 2008

Director 2008.03.28
Parece mentira que esta humilde Emisora, paso a paso, vaya adelantando los hechos que irremisiblemente acaecerán , les guste o no a los políticos de turno. Porque, aunque no estamos especializados en el mundo de las finanzas, lo que es obvio no necesita de otra cosa que el sentido común. Y pareciera que a nuestros políticos lo del “sentido común” es una asignatura que ninguno de ellos ha cursado… o se les ha olvidado.
Esta humilde Emisora les ha venido pronosticando que la construcción iba a acusar una “caída libre” de dimensiones estratosféricas… y que el valor de los pisos y apartamentos sufrirían una devaluación muy fuerte. Porque lo que nadie entendemos es que en una ciudad como la nuestra y en calles cercanas a la Zona de Cuatro Caminos , Estación de Autobuses y “Corte Inglés”, un piso de lo más normal cueste trescientos mil euros (50 millones de pesetas… más el I.V.A.). Y los motivos que hasta ahora estaban provocando esta locura, son los siguientes:
a).- El férreo control de los Ayuntamientos sobre los terrenos; ya que mientras los Ayuntamientos tengan “la sartén por el mango” y dependamos de un Concejal (más su Alcalde correspondiente) de que tales o cuales terrenos sean recalificados como zona verde o “zona del 3, 8 ó 10%... ese falso valor momentáneo se desplomará más tarde o más temprano.
b).- La insaciable sed de ganancias, por parte de la Banca, a través de las Financieras, llevó “el papel negociado” a hacerse dueño y señor de las mafias del ladrillo; las que, a su vez, comienzan a sentir el ahogo de tanto crédito inseguro, puesto que los contratos laborales de los posibles compradores no tienen la consistencia necesaria para los largos plazos.
En resumen. Que la corrupción de los Ayuntamientos, por una parte; más la avaricia de los Bancos, por la otra, hicieron que los segundos (o sea, los Bancos) se quedasen sin liquidez y sin créditos de terceros. De ahí que en estos instantes se hayan repletos de un “papel” que les sirve de muy poco.
¿Y qué va a suceder, ahora?... Que la gente se volcará en los alquileres y los propietarios de los mismos se aprovecharán de la “marea” que se avecina… y pedirán lo que no está escrito. Con lo cual, nuestros hijos y nietos seguirá viviendo con nosotros hasta los 45 años… con un poco de suerte.
Y yo me pregunto, ¿Quién le va a poner el cascabel al gato?... Supongo que los que están en el poder. Porque como no se haga algo al respecto, esto terminará como uno de los “botellones”.
Luís de Miranda