martes, 8 de abril de 2008

Director 2008.04.08

A quienes somos unos simples observadores nos resulta incomprensible que cuando en nuestra amada España ya hemos rebasado los dos millones y medio de parados, se siga permitiendo que determinadas Firmas confeccionen sus productos en China y Marruecos, entre otros Países.
Desde la firma del Pacto del Tinell, y antes , a finales de la década del setenta, se nos vino y viene “comiendo el coco” de que los Partidos de la derecha sólo buscan el enriquecimiento del capital y someten a la masa trabajadora a la indigencia y a la falta de igualdad ante las leyes. En una palabra, que si dejamos que gobierne la derecha, nos harán trabajar de sol a sol por un simple plato de caldo; nos prohibirán todo tipo de manifestaciones y correremos el riesgo de ingresar en la cárcel, como condena menor, caso de que reclamemos un aumento de sueldo; perderemos todos los derechos sociales que estamos disfrutando en la actualidad; jamás podremos optar a una vivienda digna, ni al acceso a la Universidad gratuitamente; no nos dejarán hacer el botellón, ni defecar y orinar en las calles; ni andar a escape libre con nuestras motocicletas; ni a ver escenas de sexo y violencia en los principales Canales de Tv y en horarios infantiles; tampoco nos permitirán insultar a nuestras fuerzas de seguridad del Estado; ni quemar en público las fotografías de los Reyes de España; ni censurar a nuestros gobernantes etc., etc.
Y ya que tenemos la fortuna de estar gobernados por un Partido Socialista, que además tiene a orgullo la defensa del Obrero Español, ¿cómo se puede entender que se permita que en nuestra inigualable Galicia (generadora de calidad y moda en el vestir femenino, y reconocida a nivel internacional) se siga mandando a grandes profesionales del sector al paro… que se mande confeccionar a China y Marruecos… y que al retorno de la producción no se castigue la misma con unos impuestos aduaneros, de forma que obliguemos a las Firmas a replantearse la confección en el exterior?. Y lo que más me duele y cabrea es que esto suceda con un gobierno que presume defender a la masa obrera… Pero, ¿de qué País?...¿China?... ¿Marruecos?... ¿Tailandia?... ¿Tanto trabajo cuesta reunir a los expertos en aduanas y fijar un porcentaje que castigue esta práctica, como es la de confeccionar fuera de Galicia y de España?...
Que conste que soy un gran defensor del libre comercio, mientras que no perjudique a mi Nación.
Recuerdo que en 1975, 76… hasta el 80, importar un coche europeo, por capricho de un norteamericano, costaba el 215% sobre el precio “franco-fábrica”. Cosa que era muy normal, ya que se trataba de la defensa de la producción americana. Pues, insisto, si queremos defender a nuestra mano de obra especializada en moda femenina, pongámonos a trabajar y recobremos la confección gallega… si, en verdad, sentimos algo por Galicia y por sus gentes.
Luís de Miranda