miércoles, 30 de abril de 2008

Director 2008.04.30

Del programa televisivo, del pasado lunes, donde todos sin excepción tienen limitado el tiempo de intervención a 59 segundos (salvo que sean dictadores, al estilo Raul Castro o al de don José “Pepiño” Blanco), saqué unas conclusiones claras, diáfanas y muy preocupantes.
La primera.- Que en la tan cacareada democracia española la igualdad de derechos es un chiste, semejante a aquellos del señor “Gila” y que tan felices nos hizo a los de aquella época. La demostración de que en España no está instalada la democracia nos la ofreció en bandeja de plata el órgano oficial de la dictadura existente “Televisión Española”, al no tener el valor de bajar y cortar el micrófono que le asignaron a don José Luís Rodríguez Zapatero, en el tiempo impuesto al resto de los asistentes: 59 segundos. Y es que si el responsable de la realización hubiese cumplido las normas pre-establecidas en el programa, hoy estaría en la lista de parados españoles o “desaparecido”… por cambio de residencia.
La segunda.- Es tal la transparencia informativa de el actual régimen que nadie pregunta y nadie informa de la venta del 50% de nuestras reservas de oro del Banco de España, durante el año 2007, ni de los 900.000 millones de euros que España debe (entre deuda privada y pública). De haberlo hecho… el final del “preguntador” acabaría pidiendo delante de la puerta de cualquier Iglesia.
La tercera… y la más preocupante.- Que la amenaza que lanzó nuestra Ministra del Ejército (otra vez he vuelto a equivocarme. Y es que el no llamar a las cosas por su nombre, me cabrean un montón). Pues, como les decía, aquella amenaza de nuestra Ministra y que tanta satisfacción causó entre los separatistas y la izquierda extrema, resulta que ya dio un giro de 180 grados, a escasas 24 horas … y nuestro Presidente del Gobierno, desde hace muy pocas semanas, a la mínima ocasión nos habla de España, de España, de España… Pero, con mi mano sobre el corazón, yo no le creo. Algo inconfesable está preparando… pero que tenga cuidado porque tantas veces va el cántaro a la fuente que…las elecciones se pueden perder en cualquier momento.
Y yo excepcionalmente quiero terminar de una manera muy relajante… Dándole las gracias al Mesón Vasco por tener sintonizada nuestra Emisora durante su jornada laboral. Y sobre todo, destacar mi felicitación personal y en nombre de cuantos conformamos el “staff” de voluntarios, al grupo de cocina y muy especialmente a Pucho… ¡Ah!. Y para él, que se confiesa muy romántico, ahí va una hermosa composición, titulada “El amor es algo maravilloso”.
Luís de Miranda