jueves, 15 de mayo de 2008

Director 2008.05.15

Como les vengo diciendo desde hace años, el poder de convencimiento de la maquinaria del poder es incalculable. ¿Por qué digo esto?.,. Porque desde que nos han mostrado a través de los medios audiovisuales la fotografía que se han dejado hacer a las puertas del Congreso de Diputados, la totalidad de los representantes políticos, pareciera que en nuestra piel de toro ya todo ha vuelto a la normalidad. Y los que formamos parte de esa especie en peligro de extinción, como es la de “los pensantes”, sabemos que se trató de una simple escena teatral y que nada tiene que ver con la realidad. O acaso alguno de ustedes puede dar crédito a quienes, y durante la Legislatura pasada, apostaron por permitir que la ETA se rearmase (como hizo siempre), que los Partidos separatistas formasen un solo bloque con el Gobierno para que se permitiese la entrada en las Alcaldías a los que no condenan los asesinatos y, por añadidura, a que puedan entrar en los archivos más íntimos de todo Gobierno y a que participen en el reparto de los presupuestos del Estado (con sueldos y subvenciones), con lo cual la Organización Terrorista tiene otra nueva vía de ingresos para cubrir los gastos que acarrea la puesta en marcha del terror colectivo: léase el adiestramiento para que los “coches-bomba” causen el mayor número de muertos, así como el de los voluntarios que están dispuestos a descerrajarnos un tiro en la nuca.
A raíz de todas estas representaciones teatrales, se puede llegar a la misma conclusión que llegó doña María San Gil con el Presidente del Partido Popular: la pérdida total de confianza en quien nos gobierna desde Madrid. La línea que está siguiendo hasta el presente el señor Rodríguez Zapatero está clara: hacer un compacto bloque con los Partidos separatistas y anti-españoles; hacer añicos la actual Constitución Española con la anuencia del Garante de la misma (por cierto, como no se espabile terminará repitiendo la experiencia de su abuelo, aun aceptando su inclinación republicana, según nos dijo en su día el señor Rodríguez Zapatero); e institucionalizar la formación de nuestros niños y adolescentes a la política del “pensamiento único”. Y así perpetuarse en el poder con una nueva Constitución al estilo Fidel Castro o Hugo Chávez o Hugo Morales, entre una decena de ellos.
Luís de Miranda.