miércoles, 2 de julio de 2008

Director 2008.07.02

Hoy les voy a hablar de un hombre que nos dejó hace doce años y que naciera en un hermoso paraje de la provincia de Salamanca, llamado Martinamor, un 2 de julio de 1923. Y ese hombre se llamó Rafael Salazar Motos.
De niño ayudó a su padre en la trata de reses, pero su verdadera afición era cantar en la plaza Mayor de Salamanca, recorriendo cafés y tabernas con sus cantes a cambio de unas pocas monedas. Y gracias a la oferta que le hizo Antonio Márquez, esposo y representante de doña Concha Piquer, llevándole por una larga gira por Hispanoamérica, allá por el año de 1944, cuando tan sólo contaba con 21 años.
Una vez superado el aprendizaje, Rafael Salazar Motos (cuyo nombre artístico fue el de Rafael Farina) decidió crear su propia Compañía y desde junio de 1952 demostró su gran valía actuando en Pavón, de Madrid; Teatro Calderón de Madrid y Teatro Fuencarral de Madrid y en 1958 dio el salto a Barcelona, obteniendo unos éxitos inigualables, e iniciando un recorrido por las principales capitales españolas, durante el año de 1960.
Con Rafael Farina actuaron Porrina de Badajoz, Pepe Pinto, Marisol Rayes, Paquera de Jerez, Niña de Antequera, Lola Carmona, El Príncipe Gitano, Gloria Romero, Perita de Huelva… y así podía seguir enumerando a grandes glorias del flamenco.
De ahí que hoy, día en que cumpliría 85 años, nosotros queremos recordarle con nostalgia y admiración, mientras escuchamos el pasodoble titulado “Mi Salamanca”, al tiempo que enviamos a su familia el abrazo cálido y respetuoso que él se mereció siempre.
Luís de Miranda.