viernes, 4 de julio de 2008

Director 2008.07.04

Para quienes nos dedicamos a ser notarios de la información, la noticia que nos llegó desde la muy querida Colombia en el día de anteayer, nos llena de satisfacción: la liberación de 15 rehenes, en manos de las FARC. Y esas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, después de la muerte de “Tirofijo” y de la deserción de 10.000 terroristas, nos han demostrado que ya no tienen la capacidad de seguir con la cruel aventura de retener contra su voluntad a miles y miles de ciudadanos cuando su único pecado es el de no abrazar una ideología criminal y antidemocrática.
La gente de bien del mundo entero estoy seguro que celebraron con gran entusiasmo dicha liberación, puesto que los servicios de inteligencia de las Fuerzas Armadas Colombianas, fieles a la Constitución del País y a su propio Presidente, han demostrado una capacidad de actuación –sin disparar un solo tiro- que ya quisieran para sí muchas Naciones Occidentales. Claro que a partir de ahora esta Organización Terrorista puede tener dos reacciones distintas, (puesto que todavía se le calculan que siguen en poder de estos ilegales unas 3.000 personas) cuales son la de eliminarlos a todos y declarar abiertamente la guerra al Presidente Álvaro Uribe… o entregar las armas y posteriormente “negociar” el enjuiciamiento de la cúpula de las FARC.
Pienso que después de raptar y asesinar a más de mil personas un juicio como el de Nuremberg , con un Tribunal de Países Independientes, sería un justo precio para las familias de quienes han sufrido la injusticia de no tener nada que ver con el odio y la violencia. Pero antes del después es necesario presionar a las FARC para que liberen a los 3.000 rehenes. Es verdad que la señora Ingrid Betancourt pidió a Uribe, Chávez y Correa que se alíen para liberar a los que quedan. El problema está en que Chávez apoya la guerrilla, por un lado, y por el otro está en que el odio existente entre esos dos pueblos impedirá cualquier pacto.
Licenciado Álvaro Uribe, señor Presidente, gracias por autorizar tal operativo. Gracias por darnos al mundo entero una lección de cómo se puede vencer a los asesinos, sin violar las leyes de los Derechos Humanos, cuando lo que está en juego es la vida, la tranquilidad y el respeto de los demócratas. Y gracias por demostrarle a su vecino Chávez que de nada sirve la financiación que el venezolano le está prestando a las FARC. Pienso que ha llegado el momento de dar un salto hasta el País del Norte y estudiar la forma de acabar de una santa vez con la basura que está deteriorando toda el área del Mar Caribe… y que hace unas décadas se comenzara “a dragar” por la zona de Grenada.
Luís de Miranda.