lunes, 14 de julio de 2008

Director 2008.07.11

Yo que siempre he creído y sigo creyendo en los pueblos corro el riesgo de no ser bien interpretado (cosa que no me preocupa demasiado, después de tantos años dando a conocer aquello que piensa la mayoría silenciosa). Y no me preocupa porque como dice el sabio dicho popular “el tiempo coloca a cada quien en su sitio”. Y las pruebas de lo que dicen o comentan los pueblos está en las seguidas corrupciones aparecidas a la sombra del poder.
Resulta que cuando uno habita en una Nación tan pequeña o en una diminuta Región, lo más natural es que cualquier decisión o suceso se conozca en la totalidad del País, pues es una realidad que la señora de la limpieza, el compañero o compañera de estudios, el arrendatario o el gerente del Banco equis saben de nuestro “currículo vital” laboral y social, desde el mismo día en que fuimos bautizados. Por consiguiente, la madre o el padre, el esposo o esposa, el o la amante o el o la cajera del Supermercado saben los gastos mensuales que tenemos, si la vivienda que ocupamos es alquilada o de nuestra propiedad, a que Restaurantes vamos o íbamos, si nos gusta o gustaba o viño do Ribeiro e as sardiñas asadas.
Y de repente, por obra y gracia de que llegamos al poder, cambiamos el coche; tenemos una segunda vivienda; vamos de vacaciones a Países exóticos; las alhajas tienen más quilates; alternamos con la denostada (entonces, denostada) burguesía; abrimos Cuentas Bancarias en lugares desconocidos y nuestros armarios se nutren de Firmas de Alta Costura, etc., etc., etc. Y parece ser, según los comentarios de los pueblos, que Cataluña y Galicia tienen muchas coincidencias, entre otras, sus deudas: 324.212 millones de euros. Que conste que este dato está reflejado en el Boletín Estadístico del Banco de España, que no se trata de un comentario mal intencionado o una invención de los Partidos de la Oposición. Es más, las familias que se declararon en quiebra durante el primer semestre de este año de 2008 superaron en un 44.2% al total de las registradas el año pasado…Y como comprobamos todos, absolutamente todos, en nuestra querida España no pasa nada … hasta que, poco a poco, van apareciendo “Marbellas”… y bandas uniformadas. “Y si no destapan más es porque da miedo, mucho miedo, a lo que aparecería”, dice el pueblo soberano. Y cuando ese pueblo soberano dice, comenta, es que empieza a estar hasta el gorro de estos endeudamientos, cuando el 90% de los mismos se deben a jilipolladas que no evitaron el paro laboral o la carestía de la vivienda o las esperas en la Seguridad Social o a la libertad de expresión en nuestra Lengua Nacional, según ese chiste llamado Constitución. En fín, ojalá que los pueblos vayan adquiriendo conciencia y dejen de comportarse como borregos dirigidos por políticos de distintos signos… pues lo que está cayendo a este lado de los Pirineos no tiene nada que ver con el otro lado, a pesar de tener la misma moneda y de pagar el petróleo al mismo precio que los demás Países de la Unión.
¿Nos entendemos o seguimos defendiendo cada uno de nosotros, por puro fanatismo, a quienes se retiran de la vida política con el 100% de la jubilación?... siempre que hayan cotizado un mínimo de 8 años.
Y no olviden el artículo 14 de la Constitución.
Luís de Miranda.