miércoles, 23 de julio de 2008

Director 2008.07.23

Es muy posible que muchos de ustedes hayan leído en la página “Cartas al Director” de La Voz de Galicia, la enviada por doña Almudena Santos Segade, a la que, como yo, la derecha española le ha asesinado a familiares. Doña Almudena Santos Segade, al igual que yo he escrito y dicho en repetidas ocasiones, a raíz de esta obsesión por gastar el dinero de nosotros, los contribuyentes, en idioteces, como el cambio de nombres de las calles (cambio que nos va a costar como mínimo un millón de euros), dejó muy claro que todo aquello que haya tenido que ver con el régimen anterior debemos renunciar a ello. Por ejemplo –escribió doña Almudena- “prescindir de la paga del 18 de julio, ya que dicha paga la impusieron los fascistas”.
Durante el tiempo que soy leído por equis ciudadanos eso mismo he manifestado yo, en repetidas oportunidades. Pero con una diferencia… Y esa diferencia la dejé siempre muy clara, añadiendo que se debe renunciar a que nuestros familiares directos tengan derecho a la Seguridad Social,(me refiero a los que no trabajan porque no encuentran trabajo o porque les gusta la vagancia o porque prefieren la gran responsabilidad del hogar). ¿O es que los antifascistas han olvidado que esa idea la tuvo un falangista asturiano, por más señas, que se llamó José Antonio Girón de Velasco?. También deberíamos dinamitar las decenas de pantanos que encontramos por los campos de España y que –según los ecologistas- están matando a no sé cuantas especies de aves y animales terrestres: símbolos de un progreso fascista, por el que a Franco le llamaron “Paco, el rana”… Y es curioso que aun llevando años padeciendo en ciertas regiones de España fuertes sequías, ningún gobierno posterior al noviembre de 1975 se ha preocupado por construir algún otro.
Así que en lugar de gastar un dinero que no nos reporta nada de nada, en estos momentos de grave crisis, ¿por qué no buscamos la forma de recolocar a los más de un millón de parados que caerán a lo largo de este año de 2008?... ¿Acaso nuestros muertos y los parados dormirán más tranquilos al comprobar que los nombres del pasado ya no están colgados de las esquinas de nuestras calles?... ¿Y por qué no gastan ese millón de euros (que no van a llegar para nada) en colocar en las esquinas de muchas calles coruñesas un nombre o un número?. Algo que nos evite andar preguntando a los del lugar, en qué calle nos encontramos… ¿O por qué no se continúa adaptando los pasos de peatones para que los minusválidos no se topen con tantas barreras infranqueables para muchos de ellos?... Estoy seguro que los que viajan en silla de ruedas les agradecerán más esto último que la gilipollada de andar cambiando los nombres de las calles.
¡Ah!. Todavía no nos han dicho cuantos millones de euros (en este caso tenemos que hablar en plural) nos va a costar el cambio del Hospital Juan Canalejo: ajuares, uniformes, señalizaciones, impresos, , anulaciones de contratos y cesiones, información internacional, etc., etc… y los correspondientes “IVA” de cada operación comercial. Y todo ello cuando las economías españolas están entrando en un momento de crisis económica muy grave.
No olvidemos que a final de este año, como mínimo, nos habremos endeudado en unos diez mil millones de euros. … Y ahora me dirijo a los que saben de números o de demagogia… ¿podrían decirnos a los vasallos de Pepiño Blanco cuanto tendremos que pagar de intereses, por día, ante tal descomunal deuda?.
Luís de Miranda.