miércoles, 30 de julio de 2008

Director 2008.07.30

Don Mariano Rajoy, con la formación cultural y política que tuvo que haber alcanzado con tantos años de experiencia, parece mentira que siga apostando en el juego que le juega el señor Presidente del Gobierno Español. Yo, al igual que ustedes, no sé lo que ha pactado y firmado en La Moncloa. Pero a mi corto entender, yo no firmaría ningún pacto anti terrorista con don José Luís Rodríguez Zapatero mientras no renunciase al acta que le han dado la mayoría de los componentes del Congreso de los Diputados autorizándole a ponerse en contacto con la banda terrorista ETA y pactar con ella lo que le venga en gana… y demorando al máximo la posible anulación de excarcelación del más sanguinario de los terroristas para dentro de unas 70 horas aproximadamente. ¿En qué baso estas últimas líneas?.- se preguntarán ustedes. Pues, en que al no ser hombre de leyes, me cuesta mucho trabajo asimilar que desde el año 2005 nadie haya descubierto que tal delincuente se ha reído de nuestras leyes y de todos nosotros, restando a los miles de años de condena cientos y cientos de días por haber cursado unos estudios que jamás cursó.
¿Y qué tipo de puñetazo en la mesa ha dado el señor Rajoy, ante esta barbaridad legal?.- se preguntan otros. Pues no lo sé. Pero presupongo que con el sistema que tenemos en nuestra amada España de la elección de las más altas personalidades del Derecho por quienes se reparten la tarta hispana… poco o nada puede hacer el Jefe de la mal llamada oposición: oposición, que más parece un apéndice del propio Gobierno. Pienso que jamás ningún gobernante –sea en el País que ustedes quieran- se ha encontrado con una perla de tanta pureza como la representación máxima del Partido Popular. Y sin embargo, cara a la galería y a sus fanáticos, el señor Blanco los califica de “ultra derecha”.
Don José Blanco, si algún día en España existiese la “ultra derecha” (Dios no lo permita), usted y cientos y cientos más, serían los primeros en echar a correr, sin descanso, hasta los Montes Urales, como mínimo. Por favor, si desean que le respeten, tenga un mínimo de respeto por quien y quienes no piensan como usted. Porque si la memoria no me falla, tras esa “ultra derecha” (como usted la califica) están alrededor de diez millones de españoles, a los que no les agradan sus ofensas y sus provocaciones incendiarias. Y lo más decepcionante, para esos diez millones, es que a estas fechas no tienen a nadie que los represente, como ellos se merecen. Y créanme cuando les digo que es muy peligroso vivir en un País donde el Gobierno no tiene oposición: la más salvaje dictadura se instalaría sin que nadie tuviese tiempo a reaccionar.
Luís de Miranda.