miércoles, 27 de agosto de 2008

Director 2008.08.22

Entiendo que a veces las personas más cercanas a mí y que me quieren y respetan me aconsejan que deje ya de defender “causas perdidas”, porque en la etapa que nos está tocando vivir lo que juega es la desinformación, la mentira y la falta de respeto hacia las personas y hacia las Instituciones y/o Asociaciones que no vayan al mismo ritmo que marca el poder.
De verdad que les agradezco tal preocupación por mí, pero la formación que he recibido de mis padres (primero), la de mi primera profesora (doña Rosa Balboa, q.e.p.d.), de los profesores del Instituto, de los catedráticos universitarios, de los maestros en Periodismo y Radio y que tantas veces he mencionado, me impide esconder la cabeza bajo el ala o seguir la corriente por miedo a que reduzcan o me nieguen las subvenciones (que este no es el caso de esta Emisora). Subvenciones que a muchas de ellas las califico de “mordaza”, de “castración”, de “derecho de pernada”, de “traición a la verdad dentro de la profesión de informadores”, etc., etc.
De los pocos que nos jugamos el físico (lo único que nos pueden deteriorar) contra los “molinos de viento, seguimos reiterando que la sórdida censura que sufrimos en España se va consolidando en decenas y decenas de sucesos acaecidos dentro y fuera de nuestras fronteras… destruyendo urgentemente las pruebas que pudieran comprometer –por efecto colateral o directo- a uno o más Ministerios. En eso nos han demostrado que son unos expertos. Recordemos el Jak-42- los atentados del 11 de marzo, el helicóptero de Afganistán, por mencionar algunos. Y es que cuando se juega con ese tipo de cartas, el miedo les hace cometer errores, como por ejemplo, las 8 horas y media que tardó nuestro Presidente del Gobierno en aparecer por Barajas… hasta que le confirmaran que no se trataba de ningún atentado… en la no información, por parte de la Emisora de Televisión Nacional (o del Gobierno de turno) del triste y fatal accidente, mientras que los familiares de las víctimas les seguían ocultando la realidad con aquello de dos (repito: dos) muertos y una veintena de heridos… ¿Y qué me dicen de este interés por minimizar el accidente y de pasar página… no vaya a ser que los medios informativos privados se enteren de algo que se les está ocultando a los familiares: Por ejemplo, la película que filmaron las cámaras del aeropuerto y que sólo ha visto el señor Presidente del gobierno… y cuatro más…y que se les niega a todos los medios de información nacionales y extranjeros.
Bueno y así podía seguir durante horas poniéndoles ejemplos en antena, demostrándoles una vez más que no exagero cuando digo por activa y por pasiva que en España se sigue activando la censura. Y el que no lo quiera ver, pues que sea muy feliz… mientras yo seguiré vomitando el asco que me producen estos sistemas de convivencia.
Luís de Miranda.