jueves, 7 de agosto de 2008

Director 2008.08.07

Si alguien aspirase a ser Presidente del Gobierno Nacional o Regional (Perdón, ahora se denomina “autonómico”), antes de seguir adelante con su idea; primero, tendría que pactar con poderosas fuerzas económicas para que éstas recuperasen –lo más pronto posible- la inversión que destinaron a alcanzar el poder su protegido… y segundo, una vez vendida el alma al diablo, hacer la vista gorda ante cualquier violación de las leyes o normas actuales, por parte de quien o quienes han invertido tiempo y dinero en ese “alguien”.
Todos sabemos, puesto que con los accesos a Internet el mundo dejó de ser una caja de sorpresas, que diariamente se publica a nivel universal el precio del barril de petróleo. Y que cuando ese simbólico “barril” sufre una subida de precio, automáticamente las “expendedurías” (llamadas popularmente gasolineras) modifican la lista de precios de los distintos artículos: al alza, claro está, como no podía ser menos. Sin embargo cuando en el mercado internacional el precio del “barril” se debilita, las Compañías expendedoras de los artículos que genera el llamado “oro negro” se reúnen al más alto nivel para ordenar a sus analistas de costos que vean la forma de bajar con la máxima prudencia el P.V.P., por aquello de que la ciudadanía no proteste demasiado.
En un corto espacio de tiempo –de tres a cuatro semanas- el precio del “barril de petróleo” ha bajado 30 $ (o sea, un 20% aproximadamente) y sin embargo esta disminución en el precio de la materia prima ha llegado al usuario con un tan sólo 5%… y el Gobierno Central , como buen defensor de sus súbditos, mira para otro lado, ya que no caben ingerencias en aquellas Compañías que sostienen a los gobernantes de turno. Y esa postura, este silencio, no es otra cosa que la puesta en marcha de la corrupción más descarada y que buenos beneficios da a unos y otros.
¿Se imaginan ustedes cuantos días, cuantas horas, tardarían las Compañías Petroleras en actualizar los precios de los combustibles si el “barril” se cotizase mañana 30 dólares más caro que hoy?
Un consejo, imagínenselo, pero no lo digan en voz alta, ni lo escriba, no vaya a perder las subvenciones que salen de los bolsillos de los españolitos de a pie. La única forma de expresar nuestro enfado, por el momento, es darle la espalda y en silencio a cada político que se cruce en nuestro camino: lo que han hecho los vecinos del Castrillón en el día de ayer a doña Carmen Marón.
El gesto ya está hecho. El problema futuro está en camino. Y si dudan, anoten la fecha de ayer y cuenten los días en que dicho barrio dejará de pertenecer a La Coruña: desde ayer el Castrillón pasó a ser un barrio de “apestados”, de mal agradecidos y de vendidos a las fuerzas del mal.
La venganza (ese plato frío que sólo es potestativo de los dioses) caerá muy pronto sobre los vecinos del Castrillón.
Luís de Miranda.