miércoles, 27 de agosto de 2008

Director 2008.08.14

Me gustaría tener el temple, la elegancia y el “saber estar” de un sajón, aun sintiéndome orgulloso de proceder de gente latina, para no pensar inevitablemente en el próximo mes de septiembre.
Resulta que hace unas décadas y en una de las zonas más industriales de la isla de Gran Bretaña, un día lunes a las cinco menos cinco de la tarde (a punto de dar inicio el “week end”) la secretaria de dirección le informa al titular de que acaba de llamar el Banco, informando de que el lunes a las ocho de la mañana procederían al embargo y precinto de la Empresa. Una vez escuchada tal noticia, el Director de la Empresa, respondió: “Señorita Elizabeth, menudo disgusto me voy a llevar el lunes. Que tenga un feliz fin de semana”.
Pensando en ese ejemplo sobre la “flema de los ingleses”, no quiero agobiarles este fin de semana con la entrada de los niños al Colegio, ni en las matrículas de los mismos, ni en los uniformes, ni en los libros de texto, ni en los accesorios de escritura y dibujo, ni en las compras que hicieron en mayo y en junio y que se comprometieron a pagar en septiembre, etc., etc., etc. Disfruten del largo fin de semana, mucha precaución en la carretera y recuerden que el alcohol, las drogas y la velocidad están llenando los cementerios con gente maravillosa. Y la que no termina en el cementerio puede terminar sus días sobre una silla de ruedas. ¿Es eso lo que va a regalarles a sus seres más queridos? ¿Un ataud o una silla de ruedas?... Déjese de hacer “el fitipalde”… que para eso tenemos a Alonso corriendo en Valencia.
Luís de Miranda.