viernes, 21 de noviembre de 2008

Director 2008.11.21

Sería lógico que al acercarse el inicio del “week end”, nosotros, los medios de comunicación, realizásemos un resumen de todo aquello trascendental que haya sucedido a lo largo de la semana que fenece. Pero son tantas las pocas gratas noticias que a nuestras redacciones han llegado, que no vale la pena recordarlas. Y la razón por lo que no voy hacerlo, es debido a que a la memoria me ha venido aquella anécdota de un famoso industrial inglés (de cuyo nombre no puedo acordarme), en la que su secretaria de dirección le anunció a última hora de la tarde que se acababa de recibir una llamada del Banco “X” en la que les anunciaba que si no depositaban, antes de las diez de la mañana del próximo lunes, las ciento cincuenta mil libras que le adeudaba la Empresa, procederían al embargo de la misma.
Una vez escuchado el mensaje, el Presidente de la Compañía le respondió a su secretaria: “mis Elizabeth, ¡que gran disgusto me voy a llevar el lunes!. Pero hasta entonces, disfrutaré de mi familia y del “week-end” que comienza en estos momentos; ya que la vida es muy corta y no podemos amargarla con anterioridad a los hechos”.
Conocida esta anécdota del industrial inglés, y durante los años transcurridos desde aquella fecha, éste que les habla ha adoptado esa misma teoría. De ahí que no les recuerde el deterioro de las noticias ni de su contenido.
Por lo tanto, disfruten del fin de semana, en compañía de su familia o de quienes ustedes hayan elegido. Y sobre todo no traspasen jamás las líneas que limitan la buena convivencia. Dedíquenle más tiempo al amor… y comprobarán cuan relajados estaremos el lunes para enfrentarnos a una nueva semana de trabajo y preocupaciones.
Luís de Miranda