viernes, 12 de diciembre de 2008

Director 2008.12.12

Hay que ver que visión tienen todos los fanáticos, sean del tipo que sean, para “leernos” los colores que no coinciden con el suyo. Parece un juego de niños (aunque yo lo tildo de juego malévolo) el desmadre que se monta cuando de manera torticera se sacan los textos de contexto.
Cuando se le desea la muerte a nuestro Jefe del Estado, don Juan Carlos I, el Gobierno Nacional guardó “mutis por el foro” y el niño que barría el Colegio todos los días por no saberse las lecciones… daba golpes por debajo de la mesa, como si se tratase del simpático spot publicitario.
Cuando a doña Esperanza Aguirre, Presidenta de la Comunidad de Madrid, se la deseaba ver colgada de una catenaria o acostada sobre las vías del tren, tres cuartos de los mismo. Lo que para los analfabetos votantes de la derecha de los cojones significa que “en la intimidad de Aznar” se están partiendo el trasero de risa los componentes desgobierno en el Poder; para los representantes legales de las izquierdas ese macabro pensamiento sería una auténtica falacia… Y el único camino que les queda para ahogar esas voces fascistas es importando de la Isla de Cuba a los “comisarios políticos” (gente de una extraordinaria experiencia y eficacia) y posteriormente declarar ilegal al Partido de la derecha… salvo que los grandes “cesares” del Partido Popular se avengan a “comulgar con estas ruedas de molino” y tengan la amabilidad y la cortesía de compartir una atractiva “cama redonda”, donde el Congreso en pleno tiene cabida.
Sin embargo… cuando don Manuel Fraga Iribarne dijo que “a los nacionalistas habría que colgarlos de algún sitio”, puesto que, como tales, son y buscan la destrucción de España… ¡Virgen del Pilar!, como dirían los maños. ¡Santiago… y cierra España!, como dirían los auténticos españoles.
¿De verdad que entienden ustedes a quienes dicen representarnos en las Cámaras del Poder?... Ahora que estamos a las puertas de unas nuevas elecciones, cambian sus pensamientos, sus discursos, su lenguaje, su forma de vestir y hasta se vuelven accesibles a la ciudadanía.
Conclusión, salvo que ustedes me corrijan, son más falsos que los euros con la cara de Popeye. Y si ganan los que están actualmente en la poltrona, no será por méritos propios; pero sí por ser más listos. Y todo ello gracias a las actuaciones de una derecha acomplejada, sin sangre en las venas y con falta de lealtad hacia el vértice de cada pirámide.
El próximo 2 de marzo (al día siguiente a las elecciones) les recordaré cuanto acabo de decir y escribir.
Luís de Miranda