martes, 30 de diciembre de 2008

Director 2008.12.29

David (que significa “amigo”) y hoy se rememora su existencia, como II Rey de Israel (hacia 1011-972 a.C.). Lo más destacable de él fue el haber derrotado a los filisteos después de matar con la honda al gigante Goliat y de, como poeta, legarnos a la humanidad 150 salmos de alta inspiración lírica.
Confieso, y jamás lo he negado, que me considero un gran afortunado, ya que un alto porcentaje de mis fieles amigos en el exterior son israelitas. Y les doy mi palabra de honor que, cada día que pasa, y leo la Prensa española y escucho ciertas Emisoras de Radio y Televisión, más unido me siento al pueblo de Israel. Me parece increíble y hasta inimaginable que los dirigentes políticos actuales se hayan mostrado con gestos que no deseo recordar (sólo basta con revisar las fotografías archivadas por la Prensa Internacional) partidarios de Palestina y de su terrorismo. Y todavía, a esta fecha, siguen notificando al mundo (a través de gestos y declaraciones) que España es anti-israelita y anti-cristiana cuando nuestro Jeje del Estado es el Alcalde de la ciudad de Belén.
Me gustaría que alguien me contestase, a través de nuestra página web, porqué no se condenaron las decenas y decenas de misiles que se lanzaron, día tras día, contra la población israelí, buscando incrementar la cifra de muertos judíos (parece ser que los habidos en los distintos campos de concentración alemanes no fueron suficientes)… esas matanzas no tienen la menor importancia. De ahí, que nadie haya movido un dedo, ni condenado –a nivel planetario- esos actos de terrorismo. Sin embargo ahora, cansados de tanto acoso y castigo, que han reaccionado y están aplicando “la ley del Talión”, resulta que saltan los que estaban mirando para otro lado y poinen el grito en el Cielo: que si son desproporcionados los ataques; que si están atacando a la población civil, etc., etc.
Vamos a ver. Los misiles de Hammas son independientes: lo mismo matan civiles que militares. Y la proporción –que nadie todavía a dado el porcentaje- de la desproporción debe ser la misma que aplicó Hitler… y así los defensores de Hammas se quedarán tranquilos.
Si están cayendo civiles (por desgracia y lamentablemente) no es por culpa de Israel. La culpa la tienen los cobardes que se refugian en edificios civiles, en Escuelas, en Cementerios, en Hospitales… para que en caso de una respuesta a sus misiles, se llenen páginas y páginas de fotografías estremecedoras, las que moverán las conciencias de quienes odiamos la guerra.
Con estas actuaciones cobardes, y me van a perdonar mi sinceridad, quienes están asesinando a civiles en Gaza no son los israelitas, sino los propios Palestinos. Claro que es muy fácil tergiversar la información y lavar la mente de los fanáticos o de los anti-sionistas. Y que mejor botón para tergiversar informaciones que nuestra querida España, gracias a las subvenciones directas y a la publicidad institucional y “afines”.
Repito, odio la guerra… pero odio con mayor fuerza a los cobardes y a los que miran para otro lado.
Luís de Miranda

No hay comentarios: