martes, 27 de enero de 2009

Director 2009.01.27

Lo han oído (leído) muchas veces, a través de estos micrófonos, que en los Países donde he residido y trabajado jamás he escuchado a ningún medio radioeléctrico afecto o subvencionado por el Gobierno de turno. Sin embargo en la noche de ayer, y por la insistencia de llamadas telefónicas de mis amistades más íntimas, tuve la santa paciencia de ver y oír a nuestro Presidente del Gobierno, actuando ante las cámaras de televisión. Ante las negativas de hechos filmados (pero que dicho Canal no tuvo la honradez y valentía de recordarle), el señor Rodríguez Zapatero me provocó náuseas y vergüenza, entremezcladas. ¿Cómo se puede mentir con tanto descaro ante la Nación española, sin que tenga ninguna repercusión política y social?... ¿A qué grado de nivel de cobardía puede llegar un ser humano cuando negó que se haya sentado al paso de la bandera de los EE.UU. de Norteamérica, cuando hay la secuencia filmada de tal desprecio a la totalidad del pueblo estadounidense… y que dio la vuelta al mundo, en su día?... ¿Y que me dicen ustedes, oyentes de Radio Social Atlántico de La Coruña, de cómo justificó los célebres 400 euros y a qué personas fueron destinados?
No negaré que ha habido momentos en que algunos asistentes lo han puesto contra las cuerdas, como se diría en términos boxísticos. Y sin embargo, en su rostro de titanio o de cemento armado, lo único que nos ofreció fue el gesto de echar la mandíbula inferior hacia atrás, segundos antes de darnos una información no cierta. ¡Ah!. ¿Que no se habían dado cuenta?... Pues ténganlo presente para el futuro… Cuando el señor Rodríguez Zapatero eche la mandíbula hacia atrás y mueva los brazos -cual hace la gaviota antes de iniciar el vuelo- es que cuanto vamos a oír no se corresponde con la realidad.
Tampoco negaré que todavía me dura el cabreo, por dos razones:
Una.- Porque me molesta que un “cuasi analfabeto” me coloque a su nivel. Y dos.- Porque tengo miedo cuando observo que mi País (España, de norte a sur y de este a oeste) está totalmente abandonado a su suerte, sin que haya un solo Partido Político que lo obligue a respetar las leyes… que están en manos de damas y caballeros afectos al régimen de cada momento.
Resumiendo. Que después de lo oído anoche, sólo nos falta que lancen un referéndum (como el de Cuba o Venezuela) para que el señor Rodríguez Zapatero y sus adláteres se perpetúen en el poder, como el PRI mejicano o como se está aproximando el bipartito local que reina en La Coruña: si el señor Rodríguez Zapatero no es capaz de poner en marcha el socialismo de Chávez, sinceramente no merece permanecer en La Moncloa una hora más;y si los señores Losada y Tello no son capaces de mantener el régimen durante 70 ú 80 años más… sinceramente no merecen estar un día más en el bunker de María Pita.
Y para terminar, he aquí un slogan… por el que no les cobraré un duro:
“¡Adelante camaradas!. ¡El pueblo es nuestro!”.
Luís de Miranda.