martes, 3 de febrero de 2009

Director 2009.02.02.

Llevo todo el fin de semana preguntando a los padres que tienen a sus hijos en el paro o que están recogiendo en el día de hoy los papeles para formar parte del colectivo de parados, si ellos gastarían cuatro millones de euros en reformar dos habitaciones (despachos). También les pregunto a esos mismos padres si creen que es el momento actual -cuando cada 24 horas, en Galicia quedan sin trabajo seiscientas personas- para comprar un cuarto coche que nos cuesta ciento treinta mil euros más que el coche que utiliza el señor Obama (Presidente de los EE.UU. De Norteamérica): o sea 460.000 euros. O sea, 75 millones de pesetas. ¡Ah!. Les seguiría preguntando a esos mismos padres si el comprarse unas sillas de diseño anatómico y moderno, al precio de 2.269 euros cada una, está en consonancia moral con el resto de los gallegos.
Y si aquel señor llamado Pitágoras no nos ha tomado el pelo, resulta que las reformas de los dos despachos, más 1.840.000 de euros de los 4 vehículos, más las 19 sillas ( de momento), más los miles y miles de euros que se necesitan para pagarles el paro a los -repito- 600 paisanos nuestros... da una cifra escalofriante que es como para ponerse a temblar. Y la segunda cifra -que de momento en España no tiene solución- es la de alrededor de siete mil trabajadores que se van a la calle/cada día... cuando hace un par de meses pasaban al paro la mitad/cada día.
Hasta aquí una información ya generalizada por distintos medios de comunicación y que no agradará a quienes están en el poder absoluto. Pero esa incomprensión apoyada por los débiles, no es culpa nuestra; ya que los maestros que hemos tenido unos cuantos afortunados, nos dijeron siempre que analizásemos la información que recibimos y la contrastásemos con los hechos. El problema está en que si la información que recibimos viene sesgada o manipulada... al contrastarla con los hechos el resultado sigue siendo real... aunque los débiles o los adláteres se encargarán de darle a la noticia otra connotación y justificar así la puesta en marcha de una obra de teatro que sólo ellos han escrito.
El pasado viernes se me echó en cara, porque en mi comentario del pasado 29 de enero (el que sigue colgado en nuestra página web) yo había hecho de portavoz de un colectivo. Vamos a ver, ni he sido ni seré portavoz de ningún colectivo, aunque me lo pidiesen de rodillas y en plena calle. Yo soy portavoz de mis propios análisis y responsable de los mismos. Y si por sufrir algún error momentáneo alguien ha creído que mis comentarios pueden perjudicar a tal o cual persona o colectivo, es que no ha escuchado la Emisora o no lo ha leído en nuestra página web.
Luís de Miranda, como responsable de esta Emisora, y siempre que halló el momento oportuno no dejó de expresar su eterno agradecimiento al responsable de la Excma. Diputación de La Coruña, don Salvador Fernández Moreda, por habernos concedido el honor de inaugurarla, así como también a la Consejería de la Presidencia de la Xunta, don José Luis Méndez Romeu... y a las damas que tanto en Santiago como en nuestro ayuntamiento tienen responsabilidad de asuntos sociales. De ahí que me sienta molesto con ciertos comentarios. Pero el problema es simple: sólo hay que oír la Emisora o leer sus páginas web.
Luis de Miranda