jueves, 5 de febrero de 2009

Director 2009.02.05

Creo, a pie juntillas, que las intenciones de nuestro Alcalde, don Javier Losada, son las de crear cinco mil puestos de trabajo durante los diez meses que faltan para terminar el año. El problema que encuentro, debido a los pocos o escasos conocimientos que tengo sobre la materia, es que para crear cinco mil puestos de trabajo se necesita un capital equivalente -por poner un ejemplo- al 25% de las inversiones de Citröen Hispania. O sea una cifra escalofriante para un ciudad de tan sólo trescientos mil habitantes. Y el interrogante que mi cerebro “dispara” cada segundo, desde el momento en que se nos comunicaron el número de obras que se intentan llevar a cabo, es el siguiente: ¿78 millones de euros dan para tantos jornales?... Pero, no más de un año de contrato.
No cabe duda que el saber que durante un año te ves a llevar a casa una cantidad cercana a los mil euros es una buena noticia. Pero una noticia que no se merece el titular de “crear 5.000 puestos de trabajo”.
Entiendo, debido a la cantidad de años que llevo metido en este mundo de la información política, que en vísperas de elecciones -donde tanto se juegan los que disfrutan de todo aquello que se le niega al pueblo soberano- se lancen “intenciones” que mis compañeros de profesión titulan de manera errónea... o para seguir el camino que les conduce a los despachos de las subvenciones y de la sumisión... y sin importarles los dramas familiares que genera el hambre y la desesperación. Porque, sin ir más lejos, anteayer hemos visto en el Canal “Cuatro” de televisión, como un joven padre se desesperaba porque sus hijos no iban a comer a partir de ya. ¿Y qué creen ustedes que puede llegar a hacer un padre, ante el hambre de sus hijos... mientras nuestros dirigentes políticos gastan dinero “a espuertas” en lujo y fastos?...
Lo más abominable de lo que estamos viviendo en estas fechas de recesión es que todavía hay miles y miles de insensatos que acuden a los mítines para aplaudir a sus “dioses”, aun sabiendo que cada día en Galicia se quedan sin trabajo y sin futuro 666 trabajadores... entre los que se encontrarán sus propios hijos y nietos.
De todas maneras felicito a don Javier Losada por las buenas intenciones que tiene para paliar -aunque tan sólo sea por un corto plazo de un año- y mitigar la desesperación de cinco mil paisanos. Ojalá que al cabo de un año esos cinco mil afortunados pudiesen seguir llevando un trozo de pan a sus hijos.
¿Verdad que es bonita y atractiva la demagogia?... Y más verdad es usarla sin un ápice de moral.
Luis de Miranda.