miércoles, 18 de marzo de 2009

Director 2009.03.18



Desde que me inicié en el mundo de la información, y por recomendación de mis inolvidables y honorables profesores, tuve y tengo la sana costumbre de escuchar aquellas Emisoras de Radio y/o Televisión que no eran ni son coincidentes con mi ideología política... en el supuesto de que se acerquen a mi formación moral y ética. Por consiguiente, hoy quiero expresar públicamente mi repulsa, mi náusea, por una Emisora de ámbito nacional, en la que expertos veteranos -¿de qué?- se prestan para servir de altavoces de intoxicación mediática sin el menor recato. Es más, pienso que se sienten orgullosos de hacerlo a cambio de unos emolumentos nada despreciables... y en contra de nuestra máxima aprendida: ser notarios de la información. Y la información más abominable -caso de sea cierta- está centrada en la compra, regalo o dolo de unos trajes, pantalones y camisas, por parte -según sus noticias- del Presidente de la Comunidad Valenciana... y por un valor de unos dos millones de pesetas, aproximadamente. Y curiosamente este supuesto dolo “saltó” a la opinión pública unos pocos días antes de las últimas elecciones gallegas y vascas. Pero como quiera que estamos a las puertas de unas nuevas elecciones (a la Comunidad Europea) la consigna mediática es buscar el desprestigio de un Partido Político (no, de un miembro de dicho Partido) para intentar restarle escaños en Bruselas.
Quiero aclarar algo, cara a mis detractores: si al Presidente de la Comunidad Valenciana se le demuestra que ha cometido una fechoría y tiene que ser expulsado del Partido y además tiene que presentar la renuncia a su alto cargo y además tiene que ingresar en galeras... me tiene sin cuidado. Yo jamás he vivido, ni vivo, a costa del mundo de la política. Por lo tanto, regreso al inicio de mi comentario y censuro a esos titulados periodistas parciales, por prestarse a debates e informativos con tintes de animadversión hacia un determinado Partido nacional y legal. Es tal el grado de esclavitud al que se dejan someter, que ayer tuvieron la osadía de tildar de ignorante, nada menos que al Premio Nobel de Economía, en obediencia al “guionista” de dicha Emisora del régimen; puesto que quienes conforman parte de la plantilla de comentaristas, más el “lector de fantasías” , más la señora presentadora del programa son los que verdaderamente saben cómo resolver esta crisis y cuanto se les ponga por delante. Y si tienen la paciencia de verles y escucharles alrededor de las dos de la tarde, llegarán a la conclusión que -para ellos- su audiencia (entre los que me encuentro) está compuesta por seres en grado cero de inteligencia.
Me parece, caso de estar cometiendo un error, que en estos momentos en nuestra querida España hay temas de actualidad que sí deben comunicarse a la ciudadanía con imparcialidad y objetividad, ya que todos estamos muy preocupados por el devenir de nuestros hijos y nietos... y también por el desenfreno que está tomando la situación socio-económica española y por el comportamiento de ciertos sectores de la sociedad política.
Lo anterior son meras hipótesis. Y si dichas hipótesis pasan al término de “hechos”, nuestra Justicia, con la ley en la mano, ya sabe lo que tiene que hacer. Pero dejemos de intoxicar a un pueblo severamente intoxicado ya con “dimes y diretes”. ¿Están ustedes de acuerdo?...
Luis de Miranda