miércoles, 25 de marzo de 2009

Director 2009.03.25


A mediodía de ayer, don Carlos Marcos, Presidente del Partido “Unión Coruñesa”, nos ha hecho llegar a los medios de comunicación las copias de su escrito enviado a la señora Ministra de Defensa, de fecha 12 enero de este año, solicitándole “que nos aclarase la situación por la que pasa la Sede de la Comandancia de Marina, ubicada en nuestra ciudad desde hace doscientos años”; así como la respuesta del Director General del Gabinete de la Ministra, don Manuel López Blázquez
Según el escrito dirigido a don Carlos Marcos, que leeremos dentro de este servicio informativo, “se debe al Real Decreto 416/2006, por el que se establece la organización y el despliegue de las Fuerzas Armadas, está previsto su cierre en el próximo mes de julio”.
Lo que no aclara el Ministerio de Defensa adonde se trasladará nuestra actual Sede.
Pienso que a La Coruña, poco a poco, y desde que se troceó la nación española en 17 “hatos”, se la va despojando de todo aquello que tanto nos ha costado conseguir a lo largo y ancho de la historia de nuestra ciudad. Máxime cuando recientemente cierta Emisora de Televisión, de ámbito nacional, hizo una encuesta a nosotros, los contribuyentes, sobre qué opinábamos de la “parcelación” de España en 17 Comunidades... con un resultado aplastante: sobre un 75 ú 80% de los encuestados contestaron que estaban hartos de tener que soportar los gastos de 17 “bloques de burócratas” y de la lucha entre poderes centrales y autonómicos. Es más, pedían al sentido común que se eliminasen de una vez por todas esta especie de caciquismo provinciano, aún sabiendo de antemano que a ningún Partido Político le interesa quedarse sin esta gallina de “los huevos de oro”, la que les permite vivir como los Monarcas de la Edad Media, pero gracias a nuestro sudor y lágrimas.
Y en cuanto a La Coruña, ¿qué más puedo decirles?... Que si siguiese comandando nuestra hermosa ciudad aquella personalidad que todos tenemos en mente, otro gallo cantaría... ¿Por qué?.- Me preguntarán ustedes... Porque para luchar por ella se necesitan hombres que la lleven y la sientan como si se tratase de su propia madre o de su propia hija. Y aquel hombre, así como don Carlos Marcos y otros pocos más, llevan a La Coruña en lo más adentro de sus corazones. Y mientras no volvamos a encontrar a otro Alfonso Molina Brandao, o a otro Paco Vázquez, La Coruña quedará como parte de un pasado grandioso y próspero... y, a corto plazo, convertida en una simple y bella mozuela, a la que le están aplicando ya el “derecho de pernada”.
Luis de Miranda