martes, 7 de abril de 2009

Director 2009.04.07



Fuera de las ideologías de tal o cual signo, en el caso que voy a comentar a continuación, semeja más a una pesadilla que a la realidad.
Para los coruñeses de estas generaciones vivientes, y hasta que nos metan en los crematorios (antes de Hitler, ahora de patrones), el Hospital Militar se seguirá llamando así por unos cuantos años más... salvo que un loco o un cuerdo se cabree y diga “hasta aquí hemos llegado. Fin del trayecto”. Y el otro caso, mucho más sangrante todavía, es el de la Residencia “Juan Canalejo” . La primera vez que escuché su denominación, Y en el día de ayer, ví escrito “negro sobre blanco” su actual título, es que me dieron ganas de vomitar; puesto que el nombre de “Hospital Juan Canalejo” es conocido internacionalmente... pero el nombre de CHUAC... me suena a cachondeo... a buscar el cabreo de los coruñeses... a una especie de venganza, por parte del poder actual. Y al poder actual le importa tres “cajones de mesilla de noche” si el Hospital Juan Canalejo era conocido a nivel internacional por sus trasplantes de órganos -entre otras especialidades-; lo importante es demostrar que para “cajones de mesilla, los míos”. Y si nosotros, los que hacemos y deshacemos lo que nos venga en gana, porque así lo han querido dos sectores de nuestra ciudad (PSOE y BNG), hemos decidido que el nombre de “Hospital Juan Canalejo” no queremos ni oírlo ni verlo escrito... pues “ajo y agua”... y si no están contentos, suicídense o váyanse de nuevo para Alemania, Suiza o Francia. Y además se lo agradeceremos y nos dejarán de tocar las pelotas, de una vez por todas.
Así que ya lo saben, cuando alguien les hable que tienen a su hijo hospitalizado en el CHUAC, que a su padre lo van a operar en el CHUAC o que debe dirigirse al servicio de urgencias de CHUAC.... no vayan a confundirse e irse hasta la ex-colonia francesa del CHAT.
Para terminar, y me dirijo especialmente a los de mi generación y cercanas, esto es lo que tenemos, esto es lo que nos imponen los que menos votos sacaron en la últimas elecciones, esto es lo que nos lleva a gastar millones y millones de euros, porque a cuatro descerebrados se les ocurrió vengarse de un español que ni conocieron, así como de todos sus descendientes.
Esto, señoras y señores, es parte de la historia que unos cuantos acomplejados nos dejarán para el recuerdo.
¡Taxi, por favor, lléveme al CHUAC!.
¿Y eso que es?....
Llame al 010... y con un poco de suerte, le informarán.
Luis de Miranda.