miércoles, 8 de abril de 2009

Director 2009.04.08



Sentado ante este monstruo que lo devora todo y nos anula a todos, ojeo de refilón las páginas de los Diarios y lo único que encuentro es “la remodelación” de los seis titulares de otros tantos Ministerios. Y al consultarle a este monstruo que lo devora todo y lo guarda todo (llamado ordenador) me encuentro que quien tendría que estar en la “lista de negados” no está... cuando él, y sólo él, es el responsable absoluto de informaciones no veraces, de falta de decisiones de alto calado nacional, de un dejar que la putrefacción lo destruya todo y se convierta en abono para las aceras... donde, más pronto que tarde, terminaremos resbalando y fracturando algún hueso de nuestra propiedad y configuración.
Mirando, una y otra vez, las fotografías de los protagonistas del cambio... y por lo que este monstruo de la información me muestra en pantalla... de los seis recién nombrados se salva con muy buena nota doña Elena Salgado. El problema, si es que existe, está en que tal señora es una muy capacitada técnico, pero no es política. Y aquí y ahora, bajo las banderas del socialismo y de la ruptura de la Nación española, lo que vale es todo lo contrario: la corrupción en Andalucía, el analfabetismo gallego, la lavadora de la familia Gabilondo y dos rostros atractivos para decorar el circo.
No sé si recordarán ustedes que en mi programa “Vecinos” (el que por cierto reanudaré en breve) a la totalidad de altos cargos de los tres Partidos Políticos que tienen “vida” en Galicia les pedí que me diesen el equivalente al Ministerio de Fomento (Vivienda e Infraestructuras) y que no quería ni un atractivo sueldo mensual, ni pagas extraordinarias, ni gastos de desplazamientos, ni tarjeta oro oficial (con la mía tengo suficiente). O sea, que yo no sería una carga para los contribuyentes; pues aplicaría la tabla de valores del señor Maragall: el 3% para todo lo genérico y el 33% para las obras más necesarias. Y es que un analfabeto de cierta categoría, el confundir el “3” con el “33” es fácil.... ya que -según su ignorancia- estamos hablando de otro “3”. Y por otro “3” no vamos a enfadarnos.
Lo único que tienen que hacer los lucenses es informar del progreso que tiene cierto chalet, a partir de hoy: (por cierto, el chalet de Pepiño está violando la ley de costas, desde la primera hasta la última letra, sin que nadie mueva un dedo). El capítulo de gastos suntuarios, así como la salida de capital para cualquier “paraíso fiscal” es más difícil de seguir... pero no, imposible: por un buen reportaje veraz se pueden pagar hasta millones de euros, sin dudarlo.
Como diría mi difunta madre “Quien te ha visto y quien te ve, Bernabé”... y mientras tanto miles de trabajadores se van a la santa calle y los patrones siguen engordando las listas de precios... para hacer frente al “3%” o al “33%”.
Luis de Miranda