martes, 14 de abril de 2009

Director 2009.04.14



Si para este informador de ustedes le resultan incomprensibles algunas decisiones tomadas por nuestros políticos, a pesar de más de treinta años en contacto directo con ellos, imagino que para muchos de nuestros radioyentes les resultará más difícil todavía, puesto que la política es un “arte” donde lo ilógico se convierte en lógico. Y es que para ellos, los políticos, la única meta a alcanzar es el poder por el poder. Y todo aquel candidato o colaborador que pudiera o pudiese ser un obstáculo o una sombra para el que ostenta tal poder, deberá ser “eliminado” cuanto antes del puesto que ocupa en ese momento. Tal es el caso reciente de nuestro paisano (coruñés hasta la médula y, para mayor señas, del barrio de Monte Alto), don César Antonio Molina. Don César Antonio Molina, sin lugar a dudas, ha sido -a pesar de su corto espacio de tiempo al frente de la Cartera de Cultura- el mejor Ministro que ha dado lo que seguimos empeñados de llamar erróneamente “democracia”. Para que nos entendamos: desde el Gobierno de don Adolfo Suárez todos sus antecesores no le llegaron al borde de la suela, por capacidad de trabajo y por su formación intelectual. Y sin embargo, ya lo han podido comprobar, a la primera oportunidad se lo han cargado. Y el señor Rodríguez Zapatero ha prescindido de él por una razón de fácil comprensión: todo dictadorzuelo, para mantenerse en el poder, debe rodearse de colaboradores mediocres y, a poder ser, que no sean ilustrados.
Y a propósito de personas no ilustradas, tenemos el caso de Pepiño Blanco, un hombre que no es capaz de aprobar el primer año de derecho, por poner un ejemplo que todos entenderán. Sin embargo este tipo de personajes prestan en los Partidos Políticos un papel fundamental é importante. Cual es, el de ser el que descarga sobre el ventilador toda cuanta basura encuentra a su paso. O lo que es lo mismo, el encargado de hacer llegar a sus militantes las debilidades propias e impropias, bombardeando al contrario -políticamente hablando (escribiendo)- con pólvora ajena.
Si tiramos de archivos y de hemerotecas nos encontraremos con un sin fin de insultos y falsas acusaciones pronunciadas por Pepiño Blanco en contra de todo aquel que no forma parte del PSOE. Y ahora, debido a su nuevo cargo, este personaje se va a entrevistar con Presidentes de Comunidades, a los que tachó de traidores, de anti-demócratas y hasta veladamente de responsables directos de asesinatos. Y además se les ofrece como colaborador en aquellos expedientes que se guardaron en el cajón del olvido.
En nuestro caso concreto, y debido al varapalo que sufrieron en las últimas elecciones, quiere presentarse como el salvador de la paralización de Galicia, prometiéndonos “el oro y el moro”, cuando hasta el día de hoy su Partido rigió los destinos da nosa terra... debido -y en palabras de su antecesora- al Plan de mierda dejado por el Gobierno de don Manuel Fraga Iribarne. ¿En verdad aquel “plan” era una mierda?.
Y yo me pregunto: ¿debo creer a un hombre que basó todo su “reinado” en la mentira y el desprecio hacia quienes no pertenecen a su cuerda?... Claro que quien tiene que creerle o no es nuestro actual Presidente, el señor Núñez Feijoo.
Luis de Miranda