lunes, 20 de abril de 2009

Director 2009.04.17


Bien. Ayer, con los votos a favor de su Partido (38) y con 36, en contra (del Bipartito) resultó elegido Presidente de la Xunta de Galicia, don Alberto Núñez Feijóo y se convierte en el 5º Presidente que ocupará el despacho de San Caetano.
Nosotros, como la mayoría de los gallegos, le deseamos todos los éxitos del mundo en su difícil gestión, así como les pedimos encarecidamente a todos sus colaboradores más directos que ni nos mientan, ni despilfarren nuestro sudor y esfuerzo, ni intenten vivir al mismo nivel y ritmo que los “capos de la droga”: yates privados, aviones privados, vacaciones pagadas, etc., etc.
La esperanza que tengo es que con la oposición que tiene ya el señor Núñez Feijóo
me basta, pues sólo hay que ver la portada del Diario “La Opinión” de La Coruña; leer las acusaciones de Carlos Aymerich (chama, meu fillo, antes de que te chamen) y las de Xaquín Fernández de Leiceaga, para darse cuenta por donde van a ir los tiros. Y estas “cargas de profundidad” llevan el mismo lenguaje que siempre ha usado Pepiño Blanco (perdón, don José Blanco) y se lanzaron ya antes de que haya tomado posesión de su despacho. O sea que el bipartito sirvió -de lo cual me alegro- para que socialistas y separatistas hablen el mismo idioma y hayan patentizado la soberbia y el desprecio por aquellos que no sientan como ellos.
Y apunto dos “perlas” a tener en cuenta. Una.- El BNG defiende un mayor compromiso de las Cajas con el empleo... ¿y quien, no?. Dos.- El PSOE aplaudió al Partido Popular por mantener la prohibición de construir en los primeros 500 metros de la costa. Lo que ya tengo una pequeña duda es si el señor Fernández de Leiceaga defenderá la demolición de todas aquellas construcciones que se encuentren muy cercanas a la mar... excepto el chalet de Pepiño Blanco (perdón, don José Blanco) que está a “tiro de piedra” de la orilla del mar.
¿Quien quiere apostarse un café conmigo a que el chalet del actual Ministro de Fomento se pasará “por el arco de triunfo” la ley de Costas?
He aquí, señoras y señores, la demostración palpable de que todavía nuestra región desconoce lo que es vivir en democracia. Y por estas declaraciones mías, muchos políticos (de todas las tendencias) se sienten incómodos a mi lado. Ellos, una vez se sientan en el poder absoluto, manejan los hilos de la población a su antojo, puesto que la oposición de turno lo único que tiene que hacer es “ladrar”... pero jamás, “morder”.
Bueno... Señor Núñez Feijóo, que tenga muchos éxitos le deseamos toda la gente de bien. En cuanto a oír “ladrar”, no se preocupe. Ello querrá decir que la comitiva “cabalga”.
Luis de Miranda