viernes, 24 de abril de 2009

Director 2009.04.23


Existen fechas (pocas, por desgracia) que uno quisiera retener para siempre, por el placer que nos han regalado. Esta mañana todos ustedes pueden leer una buena noticia, para mí, ya que se trata de un buen amigo. Pero no un amigo cualquiera, sino ese tipo de amigo que, con el transcurso de los años, no te decepciona. Y es que José Manuel es un tipo que vale la pena: amigo de sus amigos, trabajador incansable, responsable al cien por cien de las labores que le han sido encomendadas... y sobre todo, la sencillez y el respeto son sus banderas.
Este ex-compañero suyo en nuestra etapa en la Televisión, tiene, tengo, mucho que agradecerle por su colaboración desinteresada en algunos de mis programas de “Vecinos”. Y recuerdo que era tan discreto y respetuoso que poco menos que tenía que pedirle por favor que dijera el nombre de la Compañía Asesora, en la que prestaba sus servicios, pues entendía que un anuncio por televisión costaba mucho dinero. Pues ese es mi amigo José Manuel, al que desde aquí le deseo todos los éxitos del mundo en su nueva responsabilidad; y, al mismo tiempo, me pongo totalmente a su disposición.
Pido perdón a ustedes por el comentario de hoy, pero quiero seguir con la norma o la Ley no escrita, que “de bien nacidos es ser agradecidos”. Y José Manuel se merece todos los minutos del mundo para dar a conocer a ustedes su humanidad, su preparación universitaria y laboral y su educación más exquisita.
Hasta siempre, amigo José Manuel.
Luis de Miranda.