lunes, 4 de mayo de 2009

Director 2009.05.04



A medida que nuestro globo terráqueo da una vuelta sobre si mismo, mis propios análisis van adquiriendo más contundencia y más garantía.
Decenas de veces he tenido la osadía de escribir que jamás militaría en ningún partido político, ya que tengo un elevado sentido de la libertad. Tanto, que la necesito en la misma proporción que el oxígeno, para vivir.
No acabo de entender, por mucho esfuerzo que haga, cómo no hay nadie en el Partido Popular que le diga a don Mariano Rajoy que no sirve para aspirar a la Presidencia del Gobierno de España. Y no los hay -ni en el Partido Popular ni en ningún otro Partido- porque el miedo a ser marcado con el dedo acusador del “Buana” de turno significaría perder la oportunidad de vivir de “fruta madre” a cuenta del pueblo.
En una encuesta publicada en el Diario “El País”, resulta que ganaría las elecciones el Partido Popular, a pesar de estar mejor valorado el señor Rodríguez Zapatero que el señor Rajoy. ¿Qué quiere esto decir?... ¿Qué es lo que el pueblo le está diciendo al Partido Popular?... Que a pesar de no ser el aspirante idóneo para ocupar la Responsabilidad del Gobierno de España... lo que quiere el pueblo español es el perder de vista a la maquinaria controlada por el señor Zapatero.
Sin embargo pienso que el llegar a la Presidencia de cualquier gobierno se debe llegar porque el futuro Presidente o Presidenta no has convencido... y no, porque hubo atentados terroristas en las vísperas de las citas electorales o porque queremos castigar a los prepotentes. El aspirante tiene que llegar a la Presidencia con la convicción del pueblo. Y de ello tenemos ejemplos bien recientes en Vascongadas y en nuestra querida Galicia. Vascongadas castigó a quienes durante treinta años protegían “a su manera” y condenaban “a su manera” a los grupos terroristas de ETA. Y en nuestra Galicia -a parte de presentarse savia joven y nueva- hemos querido decirle al PSOE que no le perdonamos que haya entregado el “bastón de mando” a los separatistas del BNG. Porque lo que sí era cierto es que oficialmente figuraban nuestras cuatro provincias con gobierno socialista, cuando la realidad era que quien “cortaba el bacalao” era la gente del BNG. Y lo mismo sigue sucediendo en las alcaldías que están gobernadas en coalición... quien hace y deshace a su antojo es el partido minoritario, porque los socialistas han traicionado a sus votantes.
Y exactamente lo mismo sucede con los Sindicatos, cuando todos ellos sólo alcanzan el 15% de la población laboral. Y sin embargo se creen dueños y señores de la masa trabajadora. Y al mismo tiempo, defendiendo con uñas y dientes al gobierno socialista (cosa que no hizo con el gobierno de derechas), cuando esos sindicalistas viven a cuenta de los presupuestos del Estado; o sea, de nuestros impuestos. Y me sigo preguntando, ¿por qué tengo que pagar con mis impuestos a una organización que ni me representa ni me defiende; mientras que sus dirigentes viven al mismo nivel que cualquier Ministro?
Espero que futuras generaciones tiren por tierra toda esta fantasía montada entre unos y otros... y que siguen llamándola “democracia”.... pero nada más lejos de la realidad. Y la prueba del “nueve” está dentro de los propios partidos políticos.
Luis de Miranda