viernes, 8 de mayo de 2009

Director 2009.05.08



Reconozco que los que nos dedicamos a este resbaladizo mundo de la información, a veces rodamos “a piñón fijo”, debido a una especie de enfermiza obsesión. Y esa maldita obsesión nos deja -en un 90%- con el trasero al aire y sin una triste toalla para cubrirnos.
Viene este prólogo a cuento porque en vísperas de elecciones los opositores a tal o cual Partido.... (mejor dicho, a tal o cual candidato)... buscamos y rebuscamos cualquier signo de corrupción o de simple sospecha para desprestigiar al que está optando a un puesto de poder... y muy bien remunerado.
Habrán comprobado en estos días que un Diario Local -en concreto- abrió una campaña de desprestigio hacia Paco Vázquez (ex-Alcalde de nuestra ciudad y actual Embajador cerca de la Santa Sede), hacia su encantadora esposa y “a efectos colaterales”, (como dicen los cursis) “salpican” a los señores Manuel Jove, José Collazo y José Souto.
Imagino -y pido perdón, si es que cometo un error- que esta feroz campaña intenta empañar la figura de Paco Vázquez y de cuanto esté a su alrededor. Y si ello se logra, y por afiliación, se defenestra al Partido Socialista... beneficiando supuestamente al Partido Popular, ahora que se están descubriendo casos y casos de corrupción de algunos de sus militantes.
Para ser breve, deseo hacer una pregunta: la venta por parte de la Familia de Paco Vázquez de los terrenos de Marineda Plaza, ¿cuanto nos ha costado a los contribuyentes?...
Yo, por mi parte, no acabo de entender este silencio que está guardando la derecha española, sobre la figura de su Presidente, don Mariano Rajoy.
Supongo que se habrán enterado de la última encuesta del CIS, dada a la opinión pública con redoble de tambores por parte de la maquinaria socialista, mientras el carro que conduce a los reos al patíbulo se va abriendo paso entre una multitud desinformada y henchida de odio.
Me resulta patético leer y oír que -de celebrarse en estos instantes unas votaciones- el PSOE y el PP sacarían el 40.8% y 40%, respectivamente. O sea, lo que se denomina “empate técnico”. ¿Por qué me resulta patético?... Porque al pueblo español le importa tres pepinos que cada día queden sin trabajo nueve mil (9.000) personas y que estemos tocando en este momento y a esta hora los cinco millones de desempleados. Porque al pueblo español le importa tres pepinos que el señor Rodríguez Zapatero les siga mintiendo y prometiendo aquello que nunca se va a cumplir. Etc, etc, etc. Para qué seguir... si no vale la pena.
Leída la encuesta y “oído” el silencio de los populares, tengo la ligera impresión de que tiene que existir un mar de fondo dentro de los llamados “barones” para que el señor Rajoy pierda las siguientes elecciones. Y una vez derrotado en las urnas, estos silentes “barones” se echarán sobre su cadáver con saña... porque, por su culpa, ellos tuvieron que esperar otros cuatro años más para poder gobernar y vivir a cuenta de los votantes como verdaderos potentados. Y es que al alcanzar el poder, equivalente al que tuvo Nerón, el comportamiento diario se dispara y se transforman en divinidades que están por encima del bien y del mal, sin pensar que más pronto que tarde vivirán en carne propia “el ocaso de los dioses”.
Dicho lo anterior, si don Mariano Rajoy tuviese un poco de vergüenza política, a estas horas ya hubiese presentado su renuncia y desistir de ser el candidato a ocupar La Moncloa, a la inevitable caída de don José Luis Rodríguez Zapatero.
Como me comentó un fiel votante del Partido Popular, el pasado sábado en Portugal, al señor Rajoy deberían invitarle a que se fuese a disfrutar de unas largas y merecidas vacaciones... y que diese la oportunidad a sus militantes a que eligiesen en un Congreso extraordinario a otro candidato, puesto que él ha demostrado que no es válido ni aceptado por la propia cúpula del Partido. Decisión harto difícil, visto como se rigen los Partidos Políticos por dentro.
Luis de Miranda