lunes, 11 de mayo de 2009

Director 2009.05.11


No era este el comentario que tenía en mente para el día de hoy, sino sobre la “lucha a muerte”, dentro de ese “coctail” variopinto llamado B.N.G. Pero debido al titular que refleja la primera página del Diario “El Mundo”, me fui a mis propios archivos y me encontré con uno que escribí a las 72 horas posteriores a la mayor masacre europea y al que le pusiera el título de “El informe”... y el que quedó en el baúl de los recuerdos, después de que buenos amigos míos y compañeros de profesión de Europa y América me aconsejaran -por aquel entonces- que no me metiera en la ciénaga pues correría un gravísimo riesgo tanto yo como mi familia. Esto por una parte. Por la otra, también me recordaron que ya estaba en marcha un Diario de tirada nacional (el mismo que había descubierto el escándalo del GAL) y que se necesitaban muchos miles y miles de dólares y contactos a alto nivel dispuestos a jugársela por descubrir la verdad.
De mi artículo inédito, al releerlo hace un par de horas, siguen en pie cuatro conclusiones, a las que había llegado al tercer día del luto nacional:
1.-) Aquella desmedida presión que los medios de información afectos al régimen que tenemos actualmente ejercían sobre el Ministro del Interior, estaba provocando en la opinión pública una serie de confusiones que se traducirían en dedos acusadores contra el Gobierno de don José María Aznar.
2.-) La furgoneta que aparece caída del cielo con unas “pruebas” que resultaban incompatibles para una mente normal... delataba a las claras que venía a servir de pantalla para ocultar “sabe Dios, qué”... Y fue esa furgoneta la que despertó la curiosidad de muchos periodistas internacionales.
3.-) Para lograr sincronizar, segundo a segundo, una operación de aquella magnitud, unos chapuceros ubicados en Lavapies no eran capaces de una masacre de tal embergadura. Se necesitaba -como declaró en su día un alto mando del ejército de Rusia- una preparación militar y unos entrenamientos cronometrados durante meses y meses. Y aquellos árabes no contaban con tal formación terrorista... ni por asomo.
Y 4.-) Cuando urgentemente se ordenó que se eliminasen los trenes (o sea las pruebas reales de lo acontecido), se dio a conocer al mundo entero que la verdad quedaba enterrada y que se aceptaría como verdad innegable la que llevó a la mayoría de españoles a cambiar su voto.
Así como en los EE.UU. se llegará a saber quien y por qué se ordenó el asesinato de J. F. Kennedy; España también sabrá -al paso del tiempo- quienes y por qué organizaron la matanza de Atocha... ya que lo único que sabemos, de momento, es quienes se beneficiaron de los 200 muertos y de los mil quinientos heridos y mutilados que se originaron.
Lo único que les aconsejo es que lean con calma el informe químico (de 500 páginas), el que ha sido entregado al Colegio de Química para que otros expertos puedan someterlo a críticas. Y yo, desde aquí y con toda humildad, le diría al autor de tal informe que lo haga llegar a los Colegios más prestigiosos del mundo. Siempre será más interesante la evaluación media de cuantos más, mejor.
Luis de Miranda.