miércoles, 20 de mayo de 2009

Director 2009.05.19



La decisión que ha tomado en el día de ayer, en Vigo, nuestro Presidente de la Xunta de Galicia, don Alberto Núñez Feijóo, la encuentro muy razonable, siempre y cuando quede claro que esas ayudas económicas serán exclusivamente para la compra de vehículos Peugeot-Citroën.
Al decir exclusivamente para los vehículos que se ensamblan en la Zona Franca de Vigo, quiero decir que no es falta de solidaridad con aquellas regiones españolas que no disponen de fábricas de vehículos a motor, sino que ante una salvaje destrucción de empleo y una caída en las ventas de un 42%, cada “palo tiene que aguantar su vela” e “cada can lame ao seu...”. Y esto lo enfatizo con todo el conocimiento de causa, ya que ante la época de las “vacas gordas” de Galicia nadie se ha acordado... y sí, de otras regiones que todos tenemos en mente.
A mí, que todavía sigo pagando mis impuestos, me cabrearía un montón que se le ayudase a los clientes que prefieren vehículos fabricados en otras regiones de España. Para esos clientes -los que están en su derecho a comprar donde les venga en gana- espero que don Alberto Núñez Feijóo no suelte un sólo euro. Puesto que no sería comprensible que nuestros extraordinarios profesionales de Peugeot-Citroën se fuesen a la calle... mientras que nosotros, los gallegos, comprásemos vehículos en otras Comunidades para que los de allá no pasen al paro.
Espero ver a nuestros políticos (a los que se les llena la boca hablando de Galicia y de su sentir patrio) sobre coches de Peugeot-Citroën, tanto los oficiales como los de sus familias. No vayamos a continuar con aquello de que nuestros hijos y nietos estudien en gallego, mientras que los de los políticos están estudiando en Alemania, Inglaterra o Estados Unidos.
¿Nos entendemos o tengo que decirlo más claro?.
Luis de Miranda.