lunes, 25 de mayo de 2009

Director 2009.05.25


Como todos los fines de semana, y por aquello de querer saber cómo y de qué manera actúan e informan los medios estatales o los que viven a costa de nuestros impuestos, inyectándoles publicidad estatal a toneladas, recorrí Emisoras de radio y televisión de nuestras distintas regiones; sin olvidarme, claro está, de las que están al otro lado de los Pirineos y del Océano Atlántico. Pues bien todos esos afectos al régimen o subvencionados por el régimen (que son los más peligrosos) deterioran la información de una forma tan descarada, que me obligo a parpadear varias veces por creer que sigo en los años 50 y 60 del siglo XX.
Lo que sí he encontrado en común (al leer las faldillas, donde reproducen los “sms” que reciben) son dos temas que están cabreando -y mucho- a las dos Españas: el primero, que un altísimo porcentaje de regiones están hasta más allá de los límites de la paciencia con la región catalana, puesto que no cesan en decir que no son España, que irrespetan la bandera nacional de España e ignoran el himno nacional. Por lo tanto, por qué no les ponemos en su sitio y fijamos las cero horas del día “H” para que dejen de ser españoles y, por ende, sus equipos de fútbol no podrán jugar en la Liga Española. Al fin y al cabo la España que hemos conocido ya no existe. Así que un “hato” más o un “hato” menos, no tiene mayor importancia. Y fíjense ustedes que fácil es acallarles, ponerles a temblar de miedo, sin enfadarse con nadie.
Simplemente, los equipos catalanes tendrán que jugar entre si. Y así se acaba la historia y nos dejan de una santa vez de tocar los cajones de la mesa.
Los otros “Sms” que leíamos en las faldillas se basaban todos ellos en la desastrosa campaña electoral llevada a cabo por los dos principales Partidos Políticos. La izquierda enviando mensajes de miedo (mejor dicho, de terror) pues si gana la derecha volveremos a los inolvidables años 40, del siglo pasado: hambre, miseria y, si me apuran un poco, vienen a decirnos que sufriremos encarcelamientos en masa, a causa de los comisarios políticos de barrio.
Y por el otro lado, si ganan las izquierdas, los católicos seremos perseguidos, las Iglesias serán quemadas, las monjas violadas, no existirá la propiedad privada y la dictadura del proletariado se impondrá al estilo de Cuba, de Venezuela, de Bolivia, etc.
Pero habrán observado que ninguno de los dos nos dicen de las ventajas que tendremos dentro de la Comunidad Económica Europea. Sólo se lanzan descalificaciones hacia sus dirigentes y denuncias de corruptelas cometidas por unos y por otros.
En una palabra, que organizan mítines (los que por cierto nos cuestan unas cantidades importantes de euros, a todos nosotros), donde los asistentes, de uno y otro bando, chillan y aplauden como posesos las fantasías de sus correspondientes líderes.
Y hablando de gastos, por cierto, no olvidemos que los estamos pagando entre todos. ¿Calcularon las decenas de miles y miles de euros que se está gastando, por ejemplo, el BNG empapelando las villas y carreteras de nuestra querida Galicia?. Porque si ustedes han observado, de momento la única publicidad que podemos ver y leer es la de esta formación política. Y no quisiera pensar que toda esa montaña de euros está saliendo de nuestros bolsillos O sea, de nuestro sudor y lágrimas. Así que voy aceptar que esos gastos deben estar corriendo por cuenta de sus afiliados y simpatizantes. Aunque me gustaría saber qué opinan ustedes de estos dispendios y para qué sirven esas fotos a color.
Luis de Miranda.