viernes, 19 de junio de 2009

Director 2009.06.19



De nuevo la estatua del general Millán Astray -el que me fue presentado en la Plaza de Toros de Las Ventas, en octubre de 1944- ha vuelto a ser atacada por los anti españoles o independentistas, con pintadas de color rosa... y todavía no hay un solo detenido.
Claro que... para qué detener a nadie, si como sucedió el 18 de mayo de 2005, cuando unos jóvenes le cortaron una pierna a la estatua, no pasó nada... a pesar de que durante el juicio declararon estos anti-sistema o filo-terroristas que “se amparaban por el derecho recogido en la Constitución de eliminar símbolos que atenten contra la dignidad de las personas”.
Bien, si el general Millán Astray es un símbolo que atenta contra la dignidad de las personas y es el fundador de la “Legión Española”... ¿qué diablos hace la Legión Española entre nuestros ejércitos?... ¿por qué no la atacan o amputan alguna pierna, quienes guardan silencio y/o apoyan esa cobardía?... Si tan denigrante es para esa parte de la sociedad la estatua de su Fundador, y los Altos Mandos de la Legión Española no piden ningún tipo de información al respecto, voy a terminar creyendo que cuantos conforman la Legión Española son una especie de apestados... según quienes tienen el poder del poder provocar a una parte honorable de los Ejércitos.
Lo que siempre me ha sacado de mis casillas son los cobardes, los que se esconden tras las cortinas de una Constitución inventada por ellos, los que se meten bajo las faldas de la corrupción moral, los que no tienen los testículos para dar la cara y comunicarnos a los pagadores de impuestos que ellos consideran a la Legión -a través de su fundador- un “símbolo” que atenta contra la dignidad de las personas. Y que, por tanto, debe ser borrada de las filas de nuestros honorables ejércitos.
¿Verdad, señoras y señores, que todos sabemos -ellos y nosotros- quienes ordenan a estos cachorros y aprendices a terroristas a seguir los pasos de los años 1934 y 35?. Pero, claro, si en otra época se escribió y decía “con la Iglesia hemos topado”... ahora, tendríamos que decir “con la Legión hemos topado”. Y por tener muchos años de experiencia sobre mis hombros, les aconsejaría a los sensatos que no jueguen con fuego... y mucho menos, con la Legión... la que ha demostrado y sigue demostrando que el valor y el honor son indestructibles y NO negociables.
Y el que estos actos de provocación se estén tomando a coña... por parte de quienes tienen que respetar la Constitución... me da la impresión de que vamos por muy mal camino.
Luis de Miranda.