jueves, 2 de julio de 2009


Director 2009.07.02
Leyendo la sección de “cartas al director”, del Diario “La Opinión” de La Coruña,y ante la defensa hacia el terrateniente hondureño y -hasta hace unos días- Presidente de Honduras -por parte de don José Manuel Sánchez- debo recordarle al mencionado lector que sólo estoy de acuerdo con él en un punto: “en que la Prensa española está falseando la realidad de Honduras”. Repito, en este punto, al cien por cien de acuerdo con usted. Pero... como buen gallego que soy y recurriendo a mi memoria debo rebatir el resto de su carta... y, al mismo tiempo, aconsejar a los organismos oficiales de Estados Unidos, Europa y muy concretamente a nuestros políticos que lean la Constitución hondureña, antes de lanzar ex-abruptos por la derecha y por la izquierda.
Vamos a ver...
Uno).- La Constitución de Honduras tiene muy bien redactadas las funciones de cada ciudadano que ocupe un puesto dentro del organigrama de los poderes públicos. Es mas, si los Presidentes del País o del Congreso o del Poder Legislativo o se trate de simples Ministros, violan cualquiera de los artículos de la Constitución quedan automáticamente fuera de su cometido y con una pena de “inhabilitado para ocupar cualquier cargo público por un periodo de diez años”.
Dos).- Quien garantiza el cumplimiento de la propia Constitución hondureña son sus Fuerzas Armadas, según consta en el artículo 272. Y las Fuerzas Armadas solamente pueden intervenir (como así lo han hecho), siempre y cuando el Presidente del Congreso lo decida y autorice.
Tres).- La presidencia del Gobierno no está ocupada por ningún militar, sino por el Presidente del Congreso, que es justo lo que establece la Constitución. Así que nada de nada de ese invento internacional y dirigido por intereses no confesados, mal llamado “golpe de Estado”.
En Honduras, señoras y señores, no ha habido ningún “golpe de Estado”, como nos venden quienes desconocen la Constitución hondureña. En Honduras, hasta el presente, se ha seguido al pie de la letra la Constitución. Y la prueba de ello es que sigue gobernando el mismo Partido Político.
Lo que ha sucedido es que la propia Constitución hondureña ya tiene previsto el que nunca se puedan convocar plebiscitos o tentativas anticonstitucionales para mantenerse en el poder, como en los casos de Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador, etc.
Lo que me dejó asombrado es que la propia organización de Naciones Unidas y nuestra Unión Europea no se hayan leído la Constitución de Honduras. Y por desconocerla, los grandes “Cesares” mundiales y la Prensa manejada por los Poderes Públicos, escriben o dicen verdaderas mentiras. NO, “faltas a la verdad”, como debería definir para no entrar en la cárcel.
No señoras y señores. Se llaman MENTIRAS... con mayúsculas. Y los que quieran seguir presumiendo de analfabetos políticos, en mi persona no hallarán jamás un competidor. Yo seguiré con la línea que me enseñaron mis maestros (a los que tuve el alto honor de tratar) Álvaro Cunqueiro, José Filgueira Valverde, José María Castroviejo, Pablo Campos Manrubia, Ulpiano Vigil Escalera, entre otros.
Señor Zapatero y señores Presidentes de Francia e Italia, ¡cállense! y lean antes el artículo 272 de la Constitución de Honduras porque, de lo contrario, quedarán ustedes como pobres ignorantes de la Constitución de Honduras. O mejor dicho, quedarán como “ignorantes diplomados” sus asesores políticos. Y si eso es así, la solución es destituirlos. Porque, por lógica, lo normal sería llamar a las Embajadas de Honduras, en sus respectivos Países, y solicitarles una copia de la Constitución: estoy seguro que no tienen inconveniente en hacérsela llegar.
Claro que la alta política se mueve por otros derroteros que los ciudadanos de a pie desconocemos y no comprendemos.
Luis de Miranda.